lunes, 22 de septiembre de 2014

COMENTARIO ELEISON N° CCCLXXV (375).- 20 de septiembre de 2014.

Nota: la traducción es nuestra, ante el retraso del envío de la traducción oficial.


CONTEXTO TRANSTORNADO

Partiendo de los argumentos contra el sedevacantismo como un error miope en una situación completamente anormal, un amigo italiano (C.C.) adopta una visión de mayor alcance ante esa situación. Sin ser sacerdote o teólogo, él aventura la opinión de que el sedevacantismo es solamente uno de los varios intentos para ajustar la crisis de hoy en las categorías de ayer. Indiscutiblemente, la teología católica no cambia, sino la situación real a la cual esa teología debe aplicarse, situación que fue sometida a un cambio radical con el Vaticano II. Este es su párrafo clave sobre esa realidad trastornada:

R.P. HUGO RUIZ V.- SERMÓN DOMINGO 15 DE PENTECOSTÉS

domingo, 21 de septiembre de 2014

R.P. TRINCADO - SERMÓN DOMINGO 15 DE PENTECOSTÉS




El joven muerto del pasaje evangélico de este domingo representa a los que están espiritualmente muertos por el pecado (Cathena Áurea). La muerte física se define como la separación del cuerpo y el alma, y es inevitable. La muerte espiritual se define como la separación de Dios y el alma, y es evitable. Nadie puede decir que muere espiritualmente porque le resulte imposible evitar el pecado grave. La verdad es que no quiere evitarlo. Conozco muchos fieles que nunca cometen pecados graves, incluso hombres adolescentes. El secreto suele estar en rezar todos los días el Rosario, suplicando de corazón no cometer nunca un pecado mortal.

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿CASUALIDAD?


El Papa recibe al secretario de la Comisión Pontifical “Ecclesia Dei”

(apic/imedia/be)


Roma, 19 de septiembre 2014. El Papa Francisco recibió en audiencia el 18 de septiembre a Mons. Guido Pozzo, secretario de la Comisión pontifical “Ecclesia Dei”, encargado de las relaciones entre Roma y el medio tradicionalista.



El superior de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X, el Valaisano Bernard Fellay, tendrá próximamente un encuentro con el Cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe (CDF), mientras que el diálogo entre Roma y los lefebvristas parecía en punto muerto desde hace varios meses.
Monseñor Fellay vino, sin embargo, al Vaticano en diciembre de 2013, con el fin de encontrarse con Monseñor Pozzo. Él confirmó a Apic, a principios de septiembre, que Monseñor Fellay se encontraría con el cardenal Gerhard Ludwig Müller en la segunda quincena de septiembre 2014. Precisó que era una reunión informal, destinada a puntualizar las relaciones entre la Fraternidad y Roma, interrumpidas desde la salida del cardenal William Levada, predecesor del Cardenal Müller, y desde la renuncia de Benedicto XVI.

EL P. PINAUD ES EXPULSADO


Monseñor Fellay persiste y firma: fin de la mascarada judicial contra el Padre Pinaud.
El 12 de julio de 2014, Mons. Fellay firmó el decreto de expulsión de la FSSPX del Padre Pinaud. Este proceso, comenzado el 7 de marzo de 2013, requirió la intervención del Padre Wuilloud como juez y once cofrades… ¡como notarios!
Recordemos su nombres para la historia: el Padre Thouvenot, el P. Bétin, el P. Vonlanthen, el P. Odermatt, el P. Quilton, el P. Petrucci, el P. Weber, el P. Frey, el P. d’André, el P. Raphaël Granges, el P. Billoni.
Los hechos: La corrección de algunas faltas ortográficas en un documento que se le dirigió en privado para una opinión privada.
La sentencia: Una suspensión a divinis por una duración indeterminada después de ocho meses de suspensión de ministerio acompañado de una prohibición de frecuentar las casas de la FSSPX.
El conjunto de documentos de este inefable proceso son accesibles desde la publicación del libro del Padre Pivert, Qué derecho para la Tradición católica, que está ya en su segunda edición y todavía está disponible.
Sin embargo, faltaban los últimos acontecimientos que desembocaron en la expulsión del P. Pinaud. Son estos últimos documentos que ahora publica La Sapinière. Y para juzgarlos debidamente, conviene tener en la memoria las dos recientes intervenciones:
a) Mons. Fellay
En el §VI de la última Carta a los Amigos y Benefactores de junio de 2014, Mons. Fellay dijo que el nuevo Código es una expresión de las novedades conciliares: “Según palabras mismas de Juan Pablo II, el nuevo Código de derecho canónico de 1983 representa “un gran esfuerzo por traducir al lenguaje canónico” las enseñanzas del Concilio Vaticano II…” y sin embargo, es éste código de derecho canónico de 1983 el que se utilizó para condenar al Padre Pinaud.
b) P. de Cacqueray
El P. de Cacqueray, en la Porte Latine, el 12 de agosto de 2014, tomando sus ilusiones por realidades, se atrevió a declarar lo que sigue. El estilo oral fue conservado para manifestar la seguridad del orador.
« Yo espero de todo corazón, que dado que, yo creo que ya no es de actualidad para la Fraternidad intentar lo que sea con un Papa, del cual acabo de hablar un poco, que eso sería, es imposible, y espero que algunos de estos sacerdotes y fieles considerarán, reconocerán que después de momentos difíciles, la Fraternidad sigue fiel a la línea que es la suya y reconociéndolo, por nuestra parte nosotros tendremos la compresión, la benignidad para reaceptarlos sin decir nada, entre nosotros, a los sacerdotes que partieron, entre ellos, por supuesto, yo los conozco, son compañeros de armas, sacerdotes cuyos valores no han desmerecido en su apostolado durante todos estos años y que es triste haberlos visto partir, y yo espero, yo espero,  que si todo no fue más que un equívoco, entre la fraternidad y ellos, que este equívoco sea verdaderamente resuelto, es lo que espero de todo corazón”.
Tres días después de estas palabras, antes de dejar sus funciones de superior del Distrito de Francia, el P. de Cacqueray tuvo el valor de enviar una monición canónica al P. Pivert “este hermano de armas que no ha desmerecido en su apostolado” para excluirlo de la FSSPX.
He aquí ahora, para la historia, los últimos documentos de este asunto, y la última y particularmente esclarecedora carta del P. Pinaud a Mons. Fellay.
Puede descargar todos los documentos de aquí.
Les ofrecemos la traducción de la Carta del Padre Pinaud a Monseñor Fellay:

Padre Nicolás Pinaud.                                                                  24 de junio de 2014,
San Juan Bautista, Mártir de la Verdad.


Señor Superior General,

El 3 de abril de 2014, el P. André me remitió, sin sobre, un tríptico titulado: Primera Monición al P. Nicolás Pinaud. Luego de las usurpaciones de identidad de las que fui víctima, no me pareció conveniente firmar el acuse de recepción que me presentó.

Si en los quince días siguientes yo no obedecía las órdenes de esta monición, una segunda me fue prometida.

En efecto, el 14 de junio de 2014, por medio de mis padres, recibí esta segunda monición, la que había sido dirigida a su casa. Si debe haber otros correos de este género, le agradecería no enviarlos a la casa de mis padres. No es difícil localizarme, pues su secretario personal posee mi número de teléfono móvil desde el 10 de diciembre de 2013.

Esta segunda monición, también cargada de referencias canónicas como la precedente (con mención sistemática de los cánones del código de la iglesia conciliar), me anuncia que usted se verá obligado a instruir un proceso penal administrativo para decretar mi expulsión de la Fraternidad, si yo no obedecía en los quince días hábiles a contar desde la recepción de esta última monición.

Yo me pregunto sobre la utilidad de la instrucción de un proceso penal administrativo para decretar una expulsión que la Circular del Secretario General n° 2014-01 del 26 de febrero de 2014 ya anunciaba: “Que me basta indicarles que no pueden ser considerados de facto, como miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pio X, los PP. Faure, Pinaud y Salenave, que han tomado posición públicamente contra las autoridades de nuestra sociedad”, y que la ausencia de mi nombre en la última lista de miembros de la Fraternidad adjunta al Cor Unum de marzo de 2014, ya lo hacía notar.

Este género de procedimientos -como la respuesta dada muy recientemente a un fiel canadiense: “Si el P. Pinaud me persigue en la corte, será excomulgado”- ilustra perfectamente la atmósfera en la cual usted ha instalado la Fraternidad desde hace varios años.

Estas dos moniciones me recuerdan:

- La obligación especial por la cual los clérigos deben testimoniar respeto y obediencia a sus superiores.
Estoy muy consciente de ello, pero sé igualmente que la obediencia no es una virtud absoluta y que someterse a la arbitrariedad no puede ser virtuoso. Las virtudes morales deben ser practicadas a la luz de las virtudes teologales; en particular la obediencia debe ser practicada a la luz de la fe.

-La obligación de los miembros de vivir en una casa de la Fraternidad guardando la vida en común.
Si el Padre Waillez no hubiera hackeado el correo electrónico del Padre Rioult, todavía estuviera en una casa de la Fraternidad y probablemente en Couloutre, sin guardar la vida en común pues allí yo estaba solo.

-   el carácter notorio y la naturaleza grave de su rebelión…
Esta acusación fue abordada durante mi proceso. Yo la refuté con mucha precisión durante mi comparecencia el 19 de octubre 2013. Hasta hoy, ninguna verdadera respuesta ha sido dada a este argumento esencial de mi defensa que declaró que ser sedicioso es atentar contra la unidad no respetando el derecho y el bien común.

¿Quién ha atentado contra la unidad de la Fraternidad? ¿Cuáles son las acciones que levantaron a una parte de la Fraternidad contra la otra?:

El no-respeto de las prescripciones del Capítulo de 2006.

El abandono del bien común de la Fraternidad bajo la presión romana, tal y como fue expresado por la carta del 14 de abril de 2012 por el Consejo General de la Fraternidad a los tres obispos.

La Declaración del 15 de abril de 2012, mantenida escondida durante un año a los miembros de la FSSPX.

Finalmente, los numerosos ejemplos de ambigüedades y de doble lenguaje que desacreditan a la autoridad.

He aquí lo que destruye la unidad de la Fraternidad y lo que atenta a su bien común y a su derecho expresado por el Capítulo de 2006.

Es allí, y no en otro lugar, que hay que buscar la empresa sediciosa.

« En cuanto a aquéllos que defienden el bien común resistiéndoles, ellos no deben ser llamados sediciosos” II II q. 42 a. 2 c.

- El apostolado ejercido de manera independiente y personal, sin provisión canónica despreciando las leyes de la Iglesia.
Se me enseñó en el seminario que nuestra provisión canónica, la suya y la mía, estaba fundada en la demanda de los fieles en razón del estado de necesidad.

Los fieles que han solicitado mi ministerio sacerdotal, lo hicieron porque han perdido la confianza en usted por su negativa obstinada de reconocer que su declaración del 15 de abril de 2012 es contraria al combate de la fe. En otros términos, estos fieles constataron un estado de necesidad en el seno mismo de la Tradición.

¿Debo abandonarlos?

El desprecio mostrado públicamente a la pena medicinal de suspensión de la cual usted es objeto desde el 8 de diciembre de 2013.
Monseñor Lefebvre despreció una suspensión proveniente de los modernistas, ¿no puedo despreciar una suspensión infligida por los liberales que traicionaron el combate de la fe?

Además, esta sentencia es nula porque la cooperación formal que se me reprocha es inexistente, tal como lo dijo y escribió Mons. Tissier de Mallerais varias veces.
Como la primera, esta segunda monición termina con esta frase tranquilizadora: 

De conformidad a los cánones antes mencionados, usted tiene el derecho de defenderse”.

¿Esto es verdad?

¿Han leído mi larga defensa? El testimonio del P. Rioult era, por si solo, suficiente para que este proceso terminara con un no ha lugar.

Este proceso ha juzgado mi pensamiento, pues yo nunca me expresé públicamente. ¡Por lo tanto, estoy condenado por haber pensado y mi pena terminará cuando yo ya no piense!

Con ocasión de los 25 años de la escuela de Domezain, usted respondió a una de las antiguas fieles: “Que el P. Pinaud pida perdón y será reintegrado”.

Me parece improbable que se trate de pedir perdón por los nombres de aves que lo calificaban a usted en los mensajes estrictamente privados y de los cuales usted tuvo conocimiento luego de un acto de piratería informática.

¿Se trata entonces de pedir perdón por haber pensado?

Por haber pensado que era estúpido afirmar que el concilio Vaticano II es bueno en un 95%?

¿Por haber pensado que es "una ilusión grave querer unirse a la iglesia conciliar para convertirla"?

¿Por haber pensado que es “un falso pretexto decir: si nosotros continuamos separados de las autoridades de la Iglesia, nos convertiremos en una secta cismática”?

Sí, yo pensé todo eso. Y todavía lo pienso y no tengo la mínima intención de presentarle una mínima excusa. Además de todo eso, Mons. Tissier de Mallerais lo predicó en Angers en la capilla San Pio X el pasado 4 de mayo, y él no fue perturbado, que yo sepa.

Algunos días después de la publicación de la Carta a los fieles, el P. de Cacqueray, que se entrevistó con usted durante dos horas por teléfono, confió a los fieles de Mantes-la-Jolie, en su conferencia del 26 de enero de 2014, su intención de llevar a cabo acciones que favorezcan una reconciliación:

« Monseñor Fellay me dijo que hará todo lo posible para que las cosas no se queden allí. Creo que está en sus intenciones” (01:22:50)

¿Cuáles son estas acciones?

¿Mi expulsión y la de mis cofrades?

Señor Superior General, no esconda su voluntad de expulsarme disfrazándola de legalidad, pues yo no me arrepiento de nada, con excepción de algún exceso de vocabulario.

Usted pretende expulsarme de la Fraternidad. ¿Pero de cuál Fraternidad?

De una Fraternidad cuyo primer asistente predicó este retiro escandaloso a los Hermanos del distrito de Francia en Navidad de 2013, sin ser sancionado.

De una Fraternidad en la cual un superior hizo participar a todo su distrito en la  oración ecuménica de Francisco sin que este escándalo haya sido reparado.

Etc.

« De una Fraternidad sin caridad fraternal ni unidad doctrinal », como le escribió uno de nuestros cofrades, pues, ¿podemos llamar Fraternidad a una sociedad cuyos superiores violan sus correos, usurpan su identidad y que, a manera de consideración hacia sus subordinados, utilizan procesos de tipo estaliniano?

Señor Superior General, es usted quien está en el origen de esta grave crisis; pero si usted verdaderamente hubiera querido la reconciliación, hubiera sido fácil. ¿Por qué razón usted no la quiso?

Rehusándome a inclinarme ante su tiranía, señor Superior General, no dejo de rezar diariamente por usted, sin ninguna amargura ni resentimiento.


Padre Nicolas Pinaud

19 DE SEPTIEMBRE, FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALETTE.-



LEA EL SECRETO COMPLETO AQUÍ.

jueves, 18 de septiembre de 2014

LA NO RESISTENCIA DE LA NEO-FSSPX





Es interesante de examinar cómo la política actual de “no-resistencia” de la Neo-FSSPX, en favor del branding de “preservación y construcción”, según dijo recientemente el Padre Simoulin, siguiendo el estilo y las enseñanzas de Mons. Fellay, se ha venido imponiendo desde hace muchos años, aunque hoy desembozadamente, mas por aquel entonces más sutilmente, sin atreverse del todo a decir lo que hoy se afirma.

Así por ejemplo tenemos un número de la revista Iesus Christus, del Distrito América del Sur, donde en un editorial el P. Bouchacourt decía lo siguiente:

“Es necesario subrayar que la Fraternidad San Pío (sic) no fue fun­dadaCONTRA el concilio, el modernismo y los errores actuales, sino PARAdefender de la (sic) Tradición multisecular de la Iglesia, para salvar el sacerdocio católico y la Misa tradicional, que sin duda habrían desaparecido si Monseñor Lefebvre no hubiera resistido como lo hizo. Sin él y sin Monseñor de Castro Mayer, Obispo de Campos (Brasil), las reformas de Vaticano II se habrían impuesto sin encontrar resistencia eficaz, hacién­dose tabla rasa con la Tradición católica”. (Iesus Christus N° 106 pág. 4, Julio/Agosto de 2006).   

El Superior de Distrito de entonces usa de las mayúsculas –para que quede bien claro- para plantear una construcción gramatical que parece contrastar dos cosas que van unidas, esto es, la defensa de la Tradición, el Sacerdocio católico y la Misa por un lado y el combate al modernismo y los errores salidos del Vaticano II, por el otro. Porque a pesar de que luego señala la resistencia de Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer a estos errores, sin la cual resistencia no se habría conservado aquella Tradición, lo que se quiere dejar claro allí es que pueden separarse esas dos cosas que van juntas. Pues la defensa y conservación de la Misa, el Sacerdocio y la Tradición llevan implícitos la resistencia activa a todo aquello que siempre ha de oponérsele, muy particularmente desde el Vaticano II. Por lo tanto el P. Bouchacourt debió haber dicho que la FSSPX fue fundada para defender la Tradición y salvar el Sacerdocio católico y la Misa tradicional, por lo tanto y también para combatir y oponerse enérgicamente al concilio y su reforma modernista ya que para defender el bien se debe combatir al mal que lo amenaza. Nuestro Señor se encarnó para redimirnos, pero también “para deshacer las obras del demonio” (1 Jn. 3,8). Los Fariseos lo entendieron bien, y si lo mandaron crucificar no fue por querer “preservar y construir” sino por combatirlos a ellos, por estar en su contra.

Hoy el P. Simoulin opone o separa al “Monseñor de las batallas” del “Monseñor del sueño de Dakar”. Pero todo católico verdadero es alguien que está siempre en medio de una batalla. A veces esa batalla se manifiesta sólo en un combate interior y a veces esa batalla se manifiesta más explícitamente en un combate exterior. A veces el combate afloja y a veces recrudece, pero nunca desaparece, pues siempre los enemigos interiores y exteriores están rondando para hacernos caer. Y además Mons. Lefebvre como muchísimos santos tuvo que empezar esa batalla exterior con miembros de su propia congregación del Espíritu Santo. Esto el P. Simoulin no lo dice. El P. Simoulin utiliza una expresión como “el sueño de Monseñor no fue partir de un tajo a los herejes”, para con eso tratar de asustar a los miembros de la Fraternidad que temen el extremismo imbécil de algunos sedevacantistas. No es el sueño de nadie salir a combatir herejes pero es el deber de todo católico combatir por Cristo Rey y en ese combate debe enfrentar a las herejías. No otra cosa hizo la Iglesia hasta la muerte de Pío XII. Decía Gómez Dávila que “Cuando el católico se defiende mejor contra los vicios que contra la herejía, ya es poco el cristianismo que queda en su cabeza”. Y cuando se empieza a decir que la resistencia es algo secundario y subalterno, precisamente cuando el enemigo más arrecia, es evidentemente ya muy poco el sentido católico que queda en la cabeza de quien lo dice. Cuando se empieza a hablar como habla el enemigo, es porque el enemigo ha vencido.

Confirma la actitud ambigua del P. Bouchacourt, en el referido editorial, que parece querer disculpar la beligerancia de Mons. Lefebvre y Mons. de Castro Mayer, un párrafo que vendrá después en la misma página:

“Lo que realiza en la actualidad (la FSSPX, nota del blog) corresponde a lo que se hacía en la Iglesia entera hace cincuen­ta años y que dio tantos hermosos frutos. Obran­do en esta necesaria restaura­ción, abrió seis seminarios, más de ciento cincuenta Prioratos en todos los continentes, y conti­núa expandiéndose. No lleva adelante este combate por sí misma sino por el honor de la Iglesia, del Papa y los obispos. Así como rechaza vigorosamen­te el sedevacantismo, que niega la autoridad de este Papa como Vicario de Cristo en la tierra, así también pide al Sumo Pontí­fice y a los Obispos que empren­dan un estudio doctrinal de los textos del último Concilio para que se den cuenta de que se oponen a la enseñanza constan­te de la Iglesia durante dos mil años. Lo causa principal de la pérdida de la fe de los católicos y de la sociedad tiene allí su raíz”. (Iesus Christus N° 106 pág. 4, Julio/Agosto de 2006.)

Allí se ve que usa la locución conjuntiva “así como”, de sentido comparativo, para afirmar primero taxativamente que la FSSPX “rechaza vigorosamente el sedevacantismo”, pero luego en vez de igualar el sentido afirmativo del primer enunciado diciendo que también la FSSPX rechaza vigorosamente el modernismo que procede del último concilio, el P. Bouchacourt baja el tono y ya no tiene rechazo ni vigor, sino que termina por decir que luego de rechazar rotundamente el sedevacantismo sin embargo no rechaza con esa fuerza los errores de las autoridades romanas, sino que pide que emprendan un estudio doctrinal del último concilio para que se den cuenta de sus errores. Es decir que es durísimo con el sedevacantismo (“rechazo vigoroso”) pero es blando con el liberalismo y el modernismo (“pedimos que emprendan un estudio doctrinal”). El P. Bouchacourt, adoptando por entonces la posición oficial de la FSSPX, no rechaza las herejías para no enemistarse con las autoridades romanas (respeto humano) y porque la Fraternidad, como dijo antes, no fue fundada “contra” el error, sino “a favor de”. De tal forma que usa el mismo lenguaje que los liberales, que en definitiva no son sino hombres mediocres, lo cual nos hace acordar a Ernest Hello cuando decía que a los hombres mediocres “Toda afirmación les parece insolente, pues excluye la proposición contraria”.

Esto ocurría ya tempranamente en el año 2006. El veneno sutil de la indefinición, el temor a la condena, a la denuncia vigorosa del error aunque el que lo predique sea una autoridad de la Iglesia o un superior, se fue introduciendo de a poco y contaminando cada vez más todas las estructuras de una congregación donde hoy los sacerdotes y fieles, temerosos, ya no osan señalar al error excepto que este se encuentre muy lejos de toda posible represalia. Esto no tiene otra palabra para definirlo sino ésta: cobardía.

martes, 16 de septiembre de 2014

LA NEO-FSSPX ES MUY SIMPÁTICA... ¡VIVA EL REBRANDING!


IMÁGENES QUE PUBLICA LA NEO-FSSPX








"Y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a bailar" (Éxodo 32, 6)


DE LOS ARCHIVOS GRÁFICOS DEL FSSPX'S NEW LOVELY BRANDING:

Por la cabeza se pudre el pez...


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¿Refrescando la imagen de la FSSPX?

"Todos los caminos conducen a Roma"

La "moda romana" llega a Australia... (publicada en el sitio oficial de la FSSPX de USA)



Don't worry, be happy...



R.P. ALTAMIRA.- SERMÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ.

EL TRADICIONALISMO DE COMBATE





En la mira de un eventual acuerdo subyacente, evocamos un “tradicionalismo de combate” apoyándonos en textos de P. Eugene y de Monseñor Lefebvre, a los cuales conocí muy bien. Pues el viernes pasado, tuve la gracia –el privilegio- de entrevistarme largamente con el buen Padre Avril, que me aseguró sus oraciones para recuperar mi salud, pues supo de su deterioro.

El Padre Avril es, siempre ha sido, un combatiente. En el número 234 de su boletín “Nuestra Señora de la Santa Misa” de septiembre de 2014, escribió:

« La fe, es un compromiso de honor y de vida, hay que estudiarla y profundizarla constantemente. Pues hay que vivirla totalmente. La fe hay que irradiarla, anunciarla, expandirla y hoy más que nunca: defenderla.

Ese es nuestro estricto deber de estado, especialmente porque estamos en estado de legítima defensa. El único combate es el combate integral para defender la fe integral con una intransigencia integral, porque éste es el combate contra el error integral, la mentira integral y el odio integral. (…) Llevar a cabo el buen combate, es la única manera de vivir nuestra Misa: ofrecernos para ser inmolados y merecer la luz y la alegría de la contemplación eterna de amor.

Asimismo, quien rechaza el combate es un felón, quien huye del combate se desploma en la gehena.

¿Merecerá usted este reproche feroz, completamente justificado, de San Pio X: “En nuestros días más que nunca, la fuerza de los malos es la cobardía y debilidad de los buenos, y todo el nervio del reino de Satán reside en la blandura de los cristianos”? Hoy es la hora de una fe heroica, en una esperanza heroica, por una victoria heroica”.

Hoy, el lábaro de la victoria, es la subida heroica hasta el altar de Dios sobre “la montaña santa, al sitio donde habita, cerca del Dios de mi alegría”. Es allí que Él se dirige a nosotros en su poder: “Tened confianza, yo he vencido al mundo”. Quien se niega al combate es un felón”.


¡Gracias Padre Avril por recordarnos esta verdad!

Vea otros artículos del Padre Avril:




lunes, 15 de septiembre de 2014

DOLOROSA


En memoria y reverencia de las lágrimas que lloraron vuestros purísimos ojos en la vida, pasión y muerte de vuestro Hijo, os ofrezco tres Avemarías.

¿ESTÁ VACANTE LA SEDE?.- POR EL R.P. DOMINIQUE BOULET.- PARTE 7

Traducción de Alejandro Villarreal.


4.3. El caso del Cardenal Siri:
Algunos sedevacantistas argumentan que existieron serios defectos que afectaron los Cónclaves en la elección de los Papas Juan XXIII, Pablo VI y entonces, consecuentemente, la de Juan Pablo I y Juan Pablo II. Se afirma que el Cardenal Giuseppe Siri, el ex Arzobispo de Génova, Italia, fue electo papa durante los cónclaves de 1958 y 1963 y posiblemente en el de 1978. El Cardenal Siri fue extremadamente popular en Italia, principalmente por su fuerte compromiso social en Génova. Él también fue considerado un impetuoso conservador, aunque él no tomó una posición pública en defensa de la Tradición durante el II Concilio Vaticano. Así, aparentemente, el Cardenal Siri hubo sido ‘elegido’ papa en el cónclave que siguió a la muerte del Papa Pío XII. Algunos van más lejos y nos dicen que él aceptó la elección de sus colegas cardenales, y que tomó el nombre de Gregorio XVII. Poco tiempo antes de hacer pública dicha ‘elección’, un grupo de cardenales se le habrían rebelado y lo forzaron a renunciar al supremo pontificado. Entonces, el Cardenal Roncalli fue elegido y apareció ante el mundo como el Papa Juan XXIII. Algunos sedevacantistas mostraron un reporte del FBI para demostrar dicha tesis. Ellos agregaron que el ‘Papa Siri’, secretamente eligió cardenales para que su causa tuviese éxito en el futuro. Francamente, tal teoría no tiene sentido por muchas razones. Primero que todo, existe una ley en la Iglesia que obliga a que todos los procedimientos del cónclave se lleven a cabo en secreto, bajo pena de excomunión para el que rompa dicha condición. Incluso si el Cardenal hubo sido propiamente electo como papa, es un hecho que él nunca se mostró en público. El estuvo entre los Cardenales quienes juraron fidelidad tanto al papa Juan XXIII como al papa Pablo VI. Después de los cónclaves de 1958 y 1963, él regresó a su diócesis en Génova. En 1969, aunque con reticencia, él adoptó el Novus Ordo Missae. Mientras tanto, un sacerdote francés, el Padre Guérin, había establecido una comunidad ‘conservadora’ de sacerdotes en Génova. En los setentas, el Padre Guérin vivía en París, Francia, donde semanalmente decía la Misa del Novus Ordo, completamente en latín, con birrete e incienso, a la cual yo fui un en par de ocasiones. Conozco personalmente a dos miembros de la comunidad de Fr. Guérin quienes fueron ordenados sacerdotes por el Cardenal Siri, ellos realizan su apostolado en Francia y dicen la Misa del Novus Ordo. Su ordenación fue celebrada con la Nueva Misa, aunque de una forma más conservadora. Finalmente, el Cardenal Siri falleció en 1989. Pero la razón más importante por la que descartaríamos la teoría del ‘Papa Siri’ es el principio fundamental de la aceptación pacífica de un papa por la Iglesia Universal como signo y efecto infalible de una elección válida. Todos los teólogos están de acuerdo en este punto. El Cardenal Billot dijo:
Dios podría aceptar la vacancia de la Sede Apostólica por un tiempo. El también permitiría que existiese alguna duda alrededor de la legitimidad de la elección. Sin embargo, Dios nunca permitiría que toda la Iglesia reconociera como Pontífice a alguien quien no lo fuese real y legalmente. Así, mientras que un papa sea aceptado por la Iglesia y esté unido a ésta como el cuerpo a su cabeza, uno no puede ya emitir duda alguna sobre algún defecto en la elección… Debido a que la aceptación universal de la Iglesia sanaría de raíz alguna posible elección viciada.” [21]
Ahora, el puntapié: imaginemos que estoy completamente equivocado y que, en realidad, el Cardenal Siri haya sido el papa elegido en los cónclaves de 1958 y/o 1963. Vayamos más lejos: imaginemos por un momento que el ‘Papa Siri’ secretamente haya designado cardenales con el fin de proveer de un sucesor a su muerte. Tal designación secreta de cardenales hubiese sido llamada cardenales in pectore (cercanos a su corazón). Ha sucedido en numerosas ocasiones de la historia de la Iglesia que los papas han designado cardenales in pectore. Por distintas razones, los papas no han hecho públicos los nombres, al menos por un tiempo. Usualmente, la razón era proteger la vida de tales cardenales, quienes vivían en países donde la Iglesia fue perseguida. Este fue el caso del Cardenal Slipyj, cabeza de la Iglesia Católica Ucraniana de 1944 a 1984. Existe una regla que dice que el nombre de cualquier cardenal in pectore debe hacerse público por el papa que lo designó. Así, todos los cardenales designados secretamente cuyos nombres no fueron revelados antes de la muerte del papa que los designó, automáticamente pierden su título [22]. Este fue también el caso del Cardenal Slipyj, quien fue designado cardenal in pectore por el Papa Juan XXIII en 1960. Debido a que Juan XXIII nunca reveló su nombre, al Cardenal Slipyj no le fue posible participar en el cónclave de 1963. Sin embargo, en 1965, el Papa Pablo VI restauró oficialmente el título del Card. Slipyj restaurándole así todos sus derechos y privilegios de Cardenal de la Santa Iglesia Romana. Consecuentemente, cualquier ‘cardenal’ que haya sido designado secretamente por el ‘Papa Siri’ perdió su título en 1989, a la muerte del Cardenal Siri, y automáticamente perdió su derecho a participar en la elección del sucesor del ‘Papa Siri’. Tal argumento no es concluyente para algunas personas, ellos podrían todavía tratar de decirnos que el ‘Papa Siri’ habría cambiado la ley de la elección papal, con el fin de permitir a sus cardenales in pectore participar, y así admitirlos en la elección de su sucesor. Cuando se va tan lejos, lo único que podemos decir es que tales conspiradores lunáticos han perdido por completo el contacto con la realidad.
4.4. El caso del Obispo Thuc:
Arzobispo Pedro Martín Ngo-Dinh-Thuc (1897-1984)

No importa qué tan divido esté el mundo sedevacantista, es un hecho que sacramentalmente sobrevive gracias a las consagraciones episcopales realizadas por el Obispo Martin Ngo-Thuc (1897-1984). El Obispo Thuc fue el Arzobispo romano católico de Hué, Vietnam. Al tiempo en que Vietnam caía bajo el Comunismo, en 1975, tuvo que huir del país y estuvo más o menos abandonado por las autoridades romanas. En 1976 el consagró al Obispo Clemente Domínguez, el fundador de la secta de Palmar de Troya, España. Thuc fue entonces excomulgado por el Vaticano por tal consagración, pero fue ‘reconciliado’ por Pablo VI en el curso del mismo año. En 1977, el año siguiente, él consagró al Obispo Laborie, el fundador de la secta llamada Eglise Latine de Toulouse (Iglesia Latina de Toulouse). Entonces, en 1981-82, consagró al Obispo Guérard des Lauriers y a tres obispos más en diferentes ceremonias realizadas en secreto, en la privacidad de su apartamento en Toulon, Francia. En 1982 realizó una declaración llamada la Declaración de Munich, por la cual el declaraba la Vacancia de la Sede de Pedro, en otras palabras, que Juan Pablo II había perdido su oficio. Por último, pero no menos importante, el Obispo Thuc fue finalmente ‘reconciliado’ por el Vaticano poco tiempo antes de su muerte en 1984. Así, desde 1976 hasta su muerte, el Obispo Thuc había oscilado entre el Sedevacantismo y la reconciliación con el Vaticano. Este hecho es suficiente para cuestionar la seriedad de la Declaración de Munich. Creo que él fue un buen hombre de quien muchos se aprovecharon por su fácil disposición a consagrar obispos, pero no pudo haber sido él a quien Dios eligió como instrumento de Su Providencia, ¡aunque sus obras prueban que fueron ‘providenciales’ para los sedevacantistas! [23] No debemos olvidar que los actuales obispos sedevacantistas y por lo tanto los sacerdotes que ellos ordenan vienen todos de la línea del Obispo Thuc.

(sigue)

P. HUGO RUIZ V.- SERMÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ.

domingo, 14 de septiembre de 2014

COMENTARIO ELEISON Número CCCLXXIV (374).- 13 de septiembre de 2014

 



Papas Falibles


Ni los liberales ni los sedevacantistas aprecian que se les diga que ellos son como cara y ceca de una misma moneda, pero es cierto. Por ejemplo, ninguno de los dos puede concebir una tercera alternativa. Vean por ejemplo en su Carta a los Tres Obispos del 14 de abril de 2012, como Monseñor Fellay no podía ver una alternativa a su liberalismo que no fuera el sedevacantismo. A la inversa, para muchos sedevacantistas si uno acepta que alguno de los Papas Conciliares ha sido realmente Papa, entonces uno no puede ser sino un liberal, y si uno critica al sedevacantismo, entonces uno promueve el liberalismo. ¡Pero de ninguna manera!

¿Por qué no? Porque ambos están cometiendo el mismo error de exagerar la infalibilidad del Papa. ¿Por qué? ¿Es posible que sea porque ambos son hombres modernos que creen más en personas que en instituciones? ¿Y por qué debe ser esa una característica del hombre moderno? Porque más o menos a partir del Protestantismo en adelante, menos y menos instituciones han verdaderamente buscado el bien común, y más y más algún interés privado tal como el dinero (mi derecho sobre ti), lo cual por supuesto disminuye nuestro respeto por ellas. Por ejemplo, buenos hombres salvaron por un tiempo a la podrida institución moderna bancaria para que no tuviera inmediatamente todos sus perversos efectos, pero los podridos banksters actuales están finalmente mostrando lo que las instituciones malas del sistema bancario de reserva fraccional y de los bancos centrales eran, en sí mismos, desde el principio. El Diablo está en las estructuras modernas gracias a los enemigos de Dios y del hombre.