viernes, 4 de septiembre de 2015

MÁS APLAUSOS TRAIDORES


Este artículo, aparecido originalmente en Famille chrétienne, fue retomado por La Porte Latine, sitio oficial de la FSSPX en Francia. 
Subrayados nuestros.
Con ocasión del Año de la misericordia, el papa Francisco aseguró que los fieles que recibieran el sacramento de la reconciliación ante los sacerdotes de la FSSPX, recibirán de manera excepcional “una absolución válida y lícita de sus pecados”.
Análisis de Gérard Leclerc, periodista y autor en 2009 de “Roma y los lefebvristas”.
-¿Cuál es el alcance de este gesto del papa Francisco?
Es un gesto profético y eficaz en el sentido que hace que las cosas se muevan de facto. El papa toma una iniciativa que muestra que, para él, los miembros de la FSSPX forman parte de la Iglesia. Yo creo que él quiere forzar las cosas instaurando esta comunión a pesar de los desacuerdos: nos obliga así a ir más allá de lo jurídico para caminar hacia una comunión real.
Para mí, el papa predica el desenlace de la crisis doctrinal planteando un gesto muy significativo que toca el mismo corazón de la acción sacramental de la Iglesia.
-¿Es esto sorprendente de su parte?
Algunos decían que era indiferente hacia estos cristianos. Sin embargo, yo sé que el cardenal Bergoglio en Buenos Aires ya había tenido un gesto hacia ellos, afirmando que estaban dentro de la Iglesia católica para sacarlos de un problema administrativo con el Estado.
Por otro lado, yo noto que Benedicto XVI, que hizo grandes esfuerzos para lograr una reconciliación con la FSSPX, no llegó hasta ese punto.
-La FSSPX acogió esta noticia con benevolencia, ¿qué beneficios puede sacar?
Al escuchar las declaraciones de ciertos responsables de la Fraternidad, es evidente que el hacha no está enterrada. Pero estimamos que la situación actual es incómoda y anormal para ellos.
Más que un desacuerdo intelectual, es la misma sustancia del vínculo eclesial que está distorsionado: la mayoría de entre ellos tienen una fuerte consciencia eclesial, estando separados de la comunión romana. La posibilidad de considerar la comunión perfecta en el acto sacramental debe ser importante para ellos.
Declaraciones recogidas por Bertille Perrin
Fuente: Famille chrétienne del 2 de septiembre 2015 

FRANCISCO MAKES YOU HAPPY

Syllabus



Si el amor tiene cara de mujer, como decía una famosa telenovela de los años ’60, quizás pueda decirse hoy que la felicidad tiene la cara de Francisco. No sabemos si Bergoglio está dotado de algún mágico don como el Rey Midas, o si se graduó en la “Escuela de la Felicidad” de Coca-Cola, pero lo cierto es que el Obispo de Roma (como suele llamarse él) tiene el increíble don de hacer felices a las personas con quienes se encuentra. Ya se trate de católicos o no católicos, de judíos o protestantes, de comunistas o musulmanes,  de súbditos o gobernantes, de mujeres u homosexuales, de embarazadas o  transexuales, de periodistas o futbolistas, de peronistas o radicales, y hasta incluso de católicos tradicionales sin comunión plena con Roma, quienes también se confiesan muy felices gracias a Francisco.

Así es, estimado lector, como apareció exultante en estos días el Superior de Distrito de Italia de la Neo-FSSPX, don Pierpaolo Petrucci, que dijo con su mejor sonrisa:

“Lo que ha hecho el papa Francisco es increíble, es bellísimo, estamos muy felices todos”.

Claro que en italiano suena todavía más bellíssimo al oído. Entendemos que sus Superiores estarán aún más felices, y que esa felicidad les será transmitida en todos los idiomas a sus feligreses. ¡Al fin un papa católico como Dios manda! ¡Al fin un Sumo Pontífice a la altura de San Pío X!


EL DECÁLOGO DE LA FELICIDAD



¡Oh, sí! Cumpliendo una de sus consignas para ser feliz, Francisco vive y deja vivir yademás respeta al que piensa distinto. Así, los neo-fraternitarios se alegran porque los deja vivir y pensar distinto. Por eso como dice Petrucci “hay un reconocimiento jurídico de parte del Papa sin que nos haya solicitado una contraparte”. ¡Qué bien! ¡Eso se llama generosidad! ¡Cuántos gestos generosos! Ayer fue el Cardenal Poli en Buenos Aires, y ahora es Francisco en Roma.

¡Oh, qué lejos estamos de octubre del 2013, cuando Alessandro Gnocchi, teniendo a su derecha a don Petrucci, empezaba su discurso en el 21 Congreso de Estudios Católicos de la FSSPX en Rimini diciendo: “"En estos días, estamos experimentando la ferocidad de la Iglesia de la Misericordia..."!

 Y cuán lejos, más lejos aun estamos de  agosto de 2002, cuando bajo el título“¿Mundialismo o civilización cristiana?”, don Petrucci publicaba este texto, en la Revista Iesus Christus N° 82 (remarcamos algo con negritas):

“He aquí el por qué será imposible llegar a la construcción política del "Templo", a la "República Universal", si no se construye una nueva religión, ya no fundada más sobre los dogmas, sobre lo so­brenatural, sobre la esperanza de una vida futura, sino una religión de la humanidad.
Se trata, claro está, de la construcción religiosa humanitaria de la cual ya hablaba Renán, en el siglo XIX: "Mi convicción íntima es que la religión del futuro será el puro humanismo, es decir, el culto de todo lo que es del hombre".
Uno de los fines capitales de los obreros que tra­tan de construir este nuevo templo de la humani­dad es, por lo tanto, actuar de tal manera que las diferentes religiones se reúnan, dejando de lado sus dogmas, y que todas cooperen al bien social y terre­nal del hombre.
Aquí reconocemos aspectos muy característicos de lo que pasa en la Iglesia conciliar. Sus obras so­ciales toman el paso sobre el aspecto sobrenatural, el ideal del sacerdote mismo es reducido al papel de asistente social.
El esfuerzo ecuménico, las reuniones de los re­presentantes de todas las religiones, desde la reu­nión de Asís hasta la de Kyoto, pasando aún por Roma para el año santo para llegar a una nueva reunión ecuménica en Asís (aparentemente un solo terremoto no bastó para hacer reflexionar) van en esta misma dirección sincretista, querida y buscada por la Masonería.
En efecto, si todas las religiones son buenas, es la señal que ninguna es verdadera y que son la obra del hombre: lo que hay que retener de cada una de ellas, es el sentimiento de fraternidad que debe unir a todos los hombres, justamente en esta nueva reli­gión de la humanidad, donde las creencias no tie­nen más importancia, y donde sólo cuenta la acción social en favor del progreso de la humanidad hacia el paraíso sobre la tierra.
Sin embargo, esta religión de la humanidad no es todavía nada más que una etapa, puesto que no puede contestar en absoluto a la necesidad de ado­ración que se encuentra en el fondo del corazón del hombre.
"Ella es sólo un encaminamiento hacia otra cosa, un medio de desapegar a los hombres de la religión divina, para poder comprometerlos después en una religión satá­nica" (Mons. Delassus, op. cit., pág. 219).
Sabemos por la Sagrada Escritura que el demo­nio tiene un plan de conquista de las almas que se acabará por la venida del Anticristo.
San Pablo nos previno: "Que nadie nos extravíe de ninguna manera; pues antes vendrá la apostasía y se ma­nifestará el hombre de pecado, el hijo de la perdición, el adversario que se levanta contra todo lo que es llamado Dios u honrado con un culto hasta sentarse en el santua­rio de Dios y presentarse como si fuera Dios" (II Tesalonicenses, II).
Satanás quiere hacerse adorar como si fuese Dios. Es la construcción satánica del Templo, de la nueva humanidad de la cual tenemos ante los ojos los bosquejos.
Así, se ve la difusión de las sectas satánicas, de la literatura de inspiración demoníaca, incluso para niños (Harry Potter), la iniciación al culto de Sata­nás por medio de juegos, la "música" rock, las fies­tas cristianas reemplazadas por ritos neopaganos (Halloween).
He aquí el plan del enemigo de Dios que convie­ne conocer, no para tener miedo de él, sino para lle­var a cabo el combate que nos espera en cuanto cris­tianos.
Efectivamente, a pesar de los éxitos de las fuer­zas anticristianas, no hay nada irreversible en sus conquistas. Nuestro Señor todavía quiere reinar, y reinará, a pesar de sus enemigos.
A nosotros nos toca ser instrumentos dóciles en sus manos. Para eso no hay que vacilar ni tampoco buscar compromisos. Ya hemos elegido nuestro campo. Lo que se trata es de ser fieles, de conocer este plan anticristiano para combatirlo con todas nuestras fuerzas sin dejarnos impresionar por el po­der de nuestros adversarios, ni seducir por sus pro­mesas mentirosas. Es así que, con la gracia de Dios, podremos contribuir a restaurar la civilización cris­tiana”.

jueves, 3 de septiembre de 2015

ENTREGADOS



Penosamente entregados aparecen los resignados seguidores de Mons. Fellay y demás liberales de la Neo-FSSPX (otrora llamados lefebvristas, pero ¿qué queda de la combatividad de Mons. Lefebvre?). Aunque esa resignación aparece disfrazada de optimismo a la manera de los conservadores y línea-media que un día se desgañitan contra Francisco y al siguiente lo aplauden por esta clase de medidas, como si se tratase de un Dr. Jekyll y Mr. Hyde espasmódico que ya no se controla, y así un día se le ocurre una cosa y al otro día otra, totalmente imprevisible y opuesta, cuando es sabido que es un político astutísimo que no da puntada sin hilo y no está donde está por pura casualidad. Todavía hay zonzos (lo decimos suavemente) que hablan con entusiasmo de un “reconocimiento pleno y sin trabas para el accionar de la FSSPX dentro de Roma”. Así, creen que los enemigos de la Tradición católica, los mismos que hicieron la masónica revolución del Vaticano II, y que se han dedicado a demoler con satánica constancia todo lo que la Iglesia había construido en dos milenios, ahora quieren favorecer a la Tradición ¡justo cuando el hereje Bergoglio más claro demuestra su compromiso para construir el Nuevo Orden Mundial anticristiano! ¡Justo cuando la sodomización de la iglesia conciliar avanza a pasos agigantados! ¿Esperarían estos ilusos que los fariseos con Anás y Caifás a la cabeza permitieran o concedieran la libertad de accionar para Pedro, Pablo y demás Apóstoles? ¿En qué cabeza cabe? Sólo en cabezas trabajadas por mucho tiempo por el liberalismo, que les inoculó el espíritu dialoguista y les hizo perder el sentido del combate cristiano. ¡Ni siquiera queda ya el celo por la verdad y el odio al error y la mentira! ¡Sólo se busca entenderse con los enemigos! ¡Ya no se reconoce a los amigos y a los enemigos!

P. PETRUCCI FSSPX: "LO QUE HA HECHO EL PAPA FRANCISCO ES INCREÍBLE, ES BELLÍSIMO, ESTAMOS MUY FELICES TODOS"

EL P. PETRUCCI ES EL SUPERIOR DEL DISTRITO ITALIANO DE LA FSSPX. HEMOS SUBRAYADO CIERTAS PARTES DEL TEXTO.

FUENTE


Lo que ha hecho el papa Francisco es increíble, es bellísimo, estamos muy felices todos, los cinco sacerdotes, los dos hermanos, los voluntarios e incluso las cinco hermanas francesas que están aquí”. Ayer fue un día de fiesta para la Comunidad sacerdotal San Pio X en vía Trilussa 45 en Albano, en la puerta de Roma. Pero fue un voluntario quien contestó el teléfono en el priorato lefebvriano, es es también el cuartel general del Superior de Distrito de Italia, don Pierpaolo Petrucci, en donde también vive el prior, don Aldo Rossi. Le pedimos que nos pasara al número “uno” y respondió: “Ellos siempre están de rodillas rezando, pues no son como los sacerdotes modernos. Ahora, (ya era avanzada la tarde, ndr.) apenas han acabado el Rosario y leen el breviario" dice invitándonos a volver a llamar.
Don Pierpaolo Petrucci. ¿Qué dice de esta disposición de Papa Francisco?
 “Nosotros estamos felicísimos y llenos de gratitud hacia el Sumo Pontífice que ha dispuesto que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a celebrar el Sacramento de la Reconciliación con los sacerdotes de la Fraternidad San Pio X, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados. Pero nosotros siempre hemos administrado los sacramentos válida y lícitamente de conformidad con las normas generales del Código de Derecho Canónico, debido a la crisis que afecta a la iglesia”.
¿Fue el obispo de Albano que les comunicó la prohibición de decir la misa, después del funeral de Priebke que celebraron?
 “No, lo hemos sabido por la prensa”.
Es un paso atrás respecto a la “bofetada” que recibieron el año pasado…
"Es importante que hay un reconocimiento jurídico de parte del Papa sin que nos haya solicitado una contraparte. Desde cierto punto de vista ciertamente, en efecto, se reconoce la licitud de nuestro ministerio que fue puesta en tela de juicio."
¿Esta disposición del Santo Padre es una señal de que el camino está despejado para las difíciles negociaciones en curso entre el Vaticano y los líderes de la Fraternidad para el restablecimiento de las relaciones futuras en el plano eclesial y en total obediencia al Papa?
 “Sí, aunque nuestra total obediencia no ha estado nunca en discusión. El punto es que cuando esta autoridad se utiliza contra la tradición estamos obligados a resistir porque se debe obedecer antes a Dios antes que a los hombres y no lo contrario".
Grazia Maria Coletti

3 DE SEPTIEMBRE, FIESTA DE S.S. PAPA SAN PIO X



En nuestros días más que nunca, la fuerza de los malos es la cobardía y debilidad de los buenos, y todo el nervio del reino de Satán reside en la blandura de los cristianos. San Pio X.




“Los sacerdotes deben estar en guardia contra esta hipocresía que intenta introducirse en el aprisco de Cristo, que predica la caridad y la prudencia, como si fuera caritativo dejar que el lobo destroce al rebaño, y como si ella fuera una virtud, esta prudencia de la carne reprobada por Dios y de la cual se ha escrito “Yo dispersaré la sabiduría de los sabios y confundiré la prudencia de los prudentes”. 

Los sacerdotes deben saber que, especialmente en nuestra época, no pueden ser llamados ministros de Dios aquellos que se niegan a sacrificar sus propias comodidades y sus ventajas por salvaguardar la integridad de la fe. 

Pues bien, ésta está amenazada, más que por la negación abierta del incrédulo, por la astucia y la mentira de este pérfido catolicismo liberal(…)  

Los sacerdotes se guardarán bien de aceptar ninguna de las ideas del liberalismo que, bajo la máscara del bien, pretende conciliar la justicia con la iniquidad… 

Los católicos liberales son lobos cubiertos con piel de oveja. 

El sacerdote consciente de su misión debe descubrir sus tramas pérfidas, sus malvados designios. (…) 

Sed fuertes, no cedáis donde no hay que ceder. Vosotros debéis combatir, no a medias, sino con valor: no en secreto, sino en público; no a puertas cerradas, sino a cielo abierto.

S.S. San Pío X (extractos de su Carta Pastoral del 3 de septiembre de 1894, tomada de Le Sel de la terre n° 89, verano 2014 pág. 74 y 75). 

MÁS FOTOS DE LA ORDENACIÓN SACERDOTAL HECHA POR MONS. FAURE EN LA INDIA EL DOMINGO 30










Más fotos acá

miércoles, 2 de septiembre de 2015

UNA DE DOS: O FRANCISCO SE ESTÁ CONVIRTIENDO O MONS. FELLAY NOS ENGAÑÓ



DIJO MONS. FELLAY: Resolver antes lo doctrinal jamás sucederá porque en la Iglesia Militante siempre habrá problemas. Por eso hemos tomado una perspectiva más concreta, porque decir que tenemos derecho a atacar los errores significa que la autoridad está de acuerdo, significa una conversión. ¡Es muy claro! Significa que la cabeza no es liberal porque un liberal, modernista, un liberal no puede permitir que se ataque al liberalismo o al modernismo (min. 40:30). (conferencia exclusiva para los sacerdotes y de divulgación "prohibida sub gravi", dada en el seminario de Buenos Aires el 8-10-12)

DIJIMOS NOSOTROS: Falso: el liberalismo es contradictorio. ¿O acaso los liberales no promueven la libertad de expresión, según la cual cualquiera puede criticar a los liberales y al liberalismo? El liberal convencido se deja atacar en nombre de la diosa libertad. ¿No dijo Voltaire lo siguiente?: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo". (entrada de 28-02-14) ...hemos dicho en varias ocasiones que el acuerdo de la FSSPX con Francisco es posible no a pesar del liberalismo de éste, sino precisamente por causa de tal liberalismo, porque un liberal cabal piensa que toda oposición o contradicción “es enriquecedora” (como suelen decir), que es algo que perfecciona o acrecienta la libertad. Mons. Fellay sostiene, en cambio, que un Papa que permita que se le critique, es un Papa convertido, un Papa que ha dejado de ser liberal... Ha reiterado esta idea muchas veces desde el 2012 y hemos visto cómo los demás acuerdistas hacen suyo el mismo falaz argumento, olvidando que el liberalismo es una ideología contradictoria, olvidando que los liberales promueven en todo el mundo el falso ideal de la "tolerancia" y esa forma de libertinaje llamada “libertad de expresión”, lo que hace posible atacar indistintamente a la verdad, a los defensores de ésta, al liberalismo, a los liberales, a quién sea y a lo que sea; olvidando que es perfectamente concebible que un Papa profundamente liberal -como Francisco-, un Papa extremadamente "tolerante", "abierto" y consecuente con esa falsa noción de libertad, acepte que una congregación que le está sometida lo critique a él, a sus enseñanzas y al liberalismo. (entrada de 14-08-14)

ALEGRÍA DE TRAIDORES

El P. Aulagnier (IBP, ex FSSPX) y Jacques Régis du Cray son miembros del GREC. Régis du Cray es considerado como “el portavoz laico de la FSSPX” en Francia.

"Con el reconocimiento oficial de la FSSPX en Argentina como "asociación diocesana”, esta nueva decisión del papa Francisco hace avanzar considerablemente las cosas hacia un reconocimiento canónico de la FSSPX. Si comprendo bien el curso de los acontecimientos, es el mismo Papa que unirá los vagones. Así todo se hará tranquilamente. Los que se oponen no podrán hacer nada… salvo abandonar el navío…"

Jacques Régis du Cray:

"Después de Argentina, los poderes para confesar. El papa se siente determinado a darle de nuevo a la FSSPX sus certificados de catolicidad. Estamos lejos de las acusaciones de cisma. Durante décadas, Mons. Lefebvre dijo en todas partes que negarnos estas cartas de catolicidad era un abuso de autoridad, probando su negativa a hacer un cisma y su apego a Roma, lo que la Santa Sede ha terminado por constatar con el tiempo. Nosotros sólo podemos alegrarnos que estos llamados del fundador y sus sucesores hayan sido escuchados, que este título de católico sea plenamente reconocido de manera progresiva y agradecer por esto al pontífice romano."

MONS. FAURE ORDENA UN NUEVO SACERDOTE PARA LA RESISTENCIA

En la India, el domingo 30 de agosto, Mons. Faure ha ordenado al R.P. Arogya Suneel Kumar. 
Reconquista






Deo gratias!

martes, 1 de septiembre de 2015

FRANCISCO Y LA NEO-FSSPX: HABLA MONS. FISICHELLA

Mons. Rino Fisichella
Fuente: Osservatore Romano.
Declaraciones extraídas de la entrevista de Maurizio Fontana a Mons. Rino Fisichella.
Pregunta: ¿Habrá, además de esto, otros documentos sobre la indulgencia?
Mons. Fisichella: No creo. El Papa, en la carta, ha querido recoger no solo el tema de la indulgencia, sino también el de la absolución del pecado de aborto y el de los fieles que frecuentan la FSSPX en un único contenido, que solo se debe leer a la luz de la misericordia. Porque la carta, de hecho, expresa el deseo del Papa de transmitir a todos su cercanía y su preocupación para que el Jubileo de la misericordia sea realmente  un signo concreto de amor y ternura con que Dios va al encuentro de todos sin excepción.
P: En este abrazo misericordioso, en este intento de tener siempre un diálogo abierto, ¿hace referencia a la Fraternidad San Pio X?
Mons. Fisichella: Creo que el tema de la misericordia ha llevado el Papa a tomar en cuenta también la situación de malestar que varios fieles expresan porque no viven con la certeza de haber recibido el perdón. Ante esta situación me parece que, una vez más, antes de mirar los aspectos jurídicos y las expresiones que conciernen a las cuestiones doctrinales, el Papa quiere mostrar en cambio una atención completamente paternal a los fieles: Darles la certeza de que el sacramento de la reconciliación –que obviamente expresa la dimensión más amplia, más visible de la misericordia- también encuentra en ellos la acción profunda de la gracia que actúa y que por lo tanto, una vez más, va al encuentro de todos, superando las barreras creadas en el transcurso del tiempo.

RASTRERO AGRADECIMIENTO DE LA NEO-FSSPX


DICI

Comunicado de la Casa General de la Fraternidad San Pío X sobre la carta del Papa Francisco al acercarse el Año Santo (1° de septiembre de 2015)
La Fraternidad San Pío X toma conocimiento, por la prensa, de las disposiciones que el Papa Francisco ha establecido con ocasión del próximo Año Santo. En el último párrafo de su carta dirigida, el 1° de septiembre de 2015, a Mons. Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, el Santo Padre escribe: “Por una disposición mía establezco que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X para celebrar el Sacramento de la Reconciliación, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados.”
La Fraternidad San Pío X expresa su agradecimiento al Soberano Pontífice por este gesto paternal. En el ministerio del sacramento de la penitencia, ella siempre se ha apoyado, con absoluta certeza, en la jurisdicción extraordinaria que confieren las Normae generales del Código de Derecho Canónico. Con ocasión de este Año Santo, el Papa Francisco quiere que todos los fieles que desean confesarse con los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X puedan hacerlo sin ser importunados.
En este año de conversión, los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X procurarán ejercer con renovada generosidad su ministerio en el confesionario, siguiendo el ejemplo de dedicación infatigable que el santo Cura de Ars dio a todos los sacerdotes.

Menzingen, 1° de septiembre de 2015

"La Fraternidad San Pío X expresa su agradecimiento al Soberano Pontífice por este gesto paternal." 

A continuación, algunas imágenes de otros "gestos paternales" de Francisco, respecto de los cuales MONS. FELLAY ha guardado el más TRAIDOR Y COBARDE de los silencios:



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UN GRAN PASO HACIA EL ACUERDO: FRANCISCO ELOGIA A LA NEO-FSSPX Y DICTA NORMA ESPECIAL PARA ELLA CON OCASIÓN DEL "AÑO DE LA MISERICORDIA"


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Boletín Sala Stampa de la Santa Sede (texto en ocho idiomas - text in eight languages - texte en huit langues)

"Una última consideración se dirige a los fieles que por diversos motivos frecuentan las iglesias donde celebran los sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X. Este Año jubilar de la Misericordia no excluye a nadie. Desde diversos lugares, algunos hermanos obispos me han hablado de su buena fe y práctica sacramental, unida, sin embargo, a la dificultad de vivir una condición pastoralmente difícil. Confío que en el futuro próximo se puedan encontrar soluciones para recuperar la plena comunión con los sacerdotes y los superiores de la Fraternidad. Al mismo tiempo, movido por la exigencia de corresponder al bien de estos fieles, por una disposición mía establezco que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X para celebrar el Sacramento de la Reconciliación, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados"

Al venerado hermano

Monseñor Rino Fisichella

Presidente del Consejo pontificio para la promoción de la nueva evangelización

La cercanía del Jubileo extraordinario de la Misericordia me permite centrar la atención en algunos puntos sobre los que considero importante intervenir para facilitar que la celebración del Año Santo sea un auténtico momento de encuentro con la misericordia de Dios para todos los creyentes. Es mi deseo, en efecto, que el Jubileo sea experiencia viva de la cercanía del Padre, como si se quisiese tocar con la mano su ternura, para que se fortalezca la fe de cada creyente y, así, el testimonio sea cada vez más eficaz.

Mi pensamiento se dirige, en primer lugar, a todos los fieles que en cada diócesis, o como peregrinos en Roma, vivirán la gracia del Jubileo. Deseo que la indulgencia jubilar llegue a cada uno como genuina experiencia de la misericordia de Dios, la cual va al encuentro de todos con el rostro del Padre que acoge y perdona, olvidando completamente el pecado cometido. Para vivir y obtener la indulgencia los fieles están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión. Igualmente dispongo que se pueda ganar la indulgencia en los santuarios donde se abra la Puerta de la Misericordia y en las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares. Es importante que este momento esté unido, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la santa Eucaristía con un reflexión sobre la misericordia. Será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por mí y por las intenciones que llevo en el corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo.

Pienso, además, en quienes por diversos motivos se verán imposibilitados de llegar a la Puerta Santa, en primer lugar los enfermos y las personas ancianas y solas, a menudo en condiciones de no poder salir de casa. Para ellos será de gran ayuda vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercanía al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la vía maestra para dar sentido al dolor y a la soledad. Vivir con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la santa misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar. Mi pensamiento se dirige también a los presos, que experimentan la limitación de su libertad. El Jubileo siempre ha sido la ocasión de una gran amnistía, destinada a hacer partícipes a muchas personas que, incluso mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta. Que a todos ellos llegue realmente la misericordia del Padre que quiere estar cerca de quien más necesita de su perdón.

En las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad.

He pedido que la Iglesia redescubra en este tiempo jubilar la riqueza contenida en las obras de misericordia corporales y espirituales. La experiencia de la misericordia, en efecto, se hace visible en el testimonio de signos concretos como Jesús mismo nos enseñó. Cada vez que un fiel viva personalmente una o más de estas obras obtendrá ciertamente la indulgencia jubilar. De aquí el compromiso a vivir de la misericordia para obtener la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie. Será, por lo tanto, una indulgencia jubilar plena, fruto del acontecimiento mismo que se celebra y se vive con fe, esperanza y caridad.

La indulgencia jubilar, por último, se puede ganar también para los difuntos. A ellos estamos unidos por el testimonio de fe y caridad que nos dejaron. De igual modo que los recordamos en la celebración eucarística, también podemos, en el gran misterio de la comunión de los santos, rezar por ellos para que el rostro misericordioso del Padre los libere de todo residuo de culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin.

Uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida. Una mentalidad muy generalizada que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida. Algunos viven el drama del aborto con una consciencia superficial, casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo. 

Muchos otros, en cambio, incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por donde ir. Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que han recurrido al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a esa decisión. Sé que es un drama existencial y moral. He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, sólo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza. El perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido, sobre todo cuando con corazón sincero se acerca al Sacramento de la Confesión para obtener la reconciliación con el Padre. También por este motivo he decidido conceder a todos los sacerdotes para el Año jubilar, no obstante cualquier cuestión contraria, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentidos de corazón piden por ello perdón. Los sacerdotes se deben preparar para esta gran tarea sabiendo conjugar palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido, e indicar un itinerario de conversión verdadera para llegar a acoger el auténtico y generoso perdón del Padre que todo lo renueva con su presencia.

Una última consideración se dirige a los fieles que por diversos motivos frecuentan las iglesias donde celebran los sacerdotes de la Fraternidad de San Pío X. Este Año jubilar de la Misericordia no excluye a nadie. Desde diversos lugares, algunos hermanos obispos me han hablado de su buena fe y práctica sacramental, unida, sin embargo, a la dificultad de vivir una condición pastoralmente difícil. Confío que en el futuro próximo se puedan encontrar soluciones para recuperar la plena comunión con los sacerdotes y los superiores de la Fraternidad. Al mismo tiempo, movido por la exigencia de corresponder al bien de estos fieles, por una disposición mía establezco que quienes durante el Año Santo de la Misericordia se acerquen a los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X para celebrar el Sacramento de la Reconciliación, recibirán válida y lícitamente la absolución de sus pecados.

Confiando en la intercesión de la Madre de la Misericordia, encomiendo a su protección la preparación de este Jubileo extraordinario.

Vaticano, 1 de septiembre de 2015.

FRANCISCUS