miércoles, 24 de agosto de 2016

MONS. TOMÁS DE AQUINO HACE CANTAR EL TE DEUM POR LA FUNDACIÓN DE LA SAJM


Hoy hemos recibido el siguiente mensaje de S.E. Dom Tomás de Aquino:

"Ayer, toda nuestra comunidad ha cantado el Te Deum, después del oficio de Vísperas, por la erección de la SSAJM.

Demos todo nuestro apoyo a Monseñor Faure con nuestras oraciónes y palabras.

Dios los bendiga.

Mgr Tomás de Aquino"

lunes, 22 de agosto de 2016

DOM GRÉA: DE LA ACCIÓN EXTRAORDINARIA DEL EPISCOPADO


Extractos del Cap. X, "De la Acción Extraordinaria del Episcopado", del libro «De la Iglesia y de su Divina Constitución»París, Société Générale de Librairie Catholique, 1885; por Dom Marie-Étinenne-Adrien Gréa (1828 - 1917), fundador de los Canónigos Regulares de la Inmaculada Concepción.


Si la falla de las Iglesias particulares llama a la acción inmediata de la Iglesia universal y puede dar apertura a esta acción extraordinaria del episcopado, es manifiestamente en dos ocasiones:

En primer lugar, cuando las Iglesias particulares no son todavía fundadas, y es propiamente el apostolado. En segundo lugar, cuando las Iglesias particulares están como derribadas por la persecución, la herejía o cualquier grave obstáculo que destruya completamente y suprima la acción de sus pastores: y es el caso más raro de la intervención extraordinaria del episcopado viniendo en su socorro.

Por lo que se refiere al establecimiento mismo de las Iglesias, los apóstoles al comienzo y, después de ellos, sus primeros discípulos, actuaron en la virtud de esta misión general: “Id y enseñad a todas las naciones”; esto es manifiesto, pues el Evangelio no les da otra. Ahora bien, esta misión concierne constantemente al episcopado. Es, en efecto, propiamente al Colegio Episcopal que ella ha sido dada, pues la eficacia debía durar hasta el fin del mundo, de conformidad a lo que sigue en el texto sagrado: “Y he aquí que Yo estoy con vosotros hasta la consumación de los siglos”.

Pero esta misión fue dada antes de toda delimitación de territorio y antes que algún obispo tuviera un poder particular sobre un pueblo determinado. Ella ha precedido la fundación de las iglesias que debían ser atribuidas después a cada uno de los miembros del Colegio; y así los obispos recibieron en la persona de los apóstoles una misión general, verdadera y primitivamente, de anunciar el Evangelio.

A medida que la fundación de las iglesias particulares, sucediendo a la conquista evangélica, aplicó este poder a rebaños particulares, ésta restringió por lo mismo el campo de esta actividad más general con respecto de los pueblos a conquistar y que debe cesar con el establecimiento de jerarquías locales.

Pero no es solamente en el establecimiento de la Iglesia que el poder propiamente apostólico y universal de los obispos se declara. Hay un segundo orden de estas manifestaciones más raras y más extraordinarias todavía.

En el seno mismo de los pueblos cristianos hemos visto a veces, en necesidades urgentes, a los obispos, siempre dependientes en esto como todas las cosas al Soberano Pontífice y actuando en la virtud de su comunión, es decir, recibiendo de él todo su poder, usar de este poder para la salud de los pueblos.

Si por calamidades superiores a todas las previsiones de las leyes, y de violencias que no se podrían remediar por vías comunes, se careciera de la acción de los pastores locales; seríamos puestos en condiciones tales que el apostolado se ejercería para el establecimiento de las iglesias, como si los ministerios locales no estuvieran todavía constituidos.

Vimos así en el siglo IV a San Eusebio de Samosata recorrer las iglesias de Oriente devastadas por los arrianos, ordenando pastores ortodoxos sin tener jurisdicción especial sobre ellas.

Estas son acciones verdaderamente extraordinarias, como las circunstancias que fueron la ocasión.

Si la historia nos muestra obispos cumpliendo este oficio de “médicos” de las iglesias que desfallecen, ella nos cuenta al mismo tiempo las coyunturas imperiosas que les ha dictado esta conducta. Se requirió, para volverla legítima, necesidades tales que la existencia misma de la religión estuviera comprometida, que el ministerio de los pastores particulares fuera completamente destruido o vuelto impotente, y que no se pueda esperar ningún recurso posible a la Santa Sede.

En estos casos extremos, el poder apostólico que apareció, al comienzo, para establecer el Evangelio, reaparece como para establecerlo de nuevo: pues es dar equivalentemente un nuevo nacimiento a las iglesias el preservarlas de una ruina total y ser su salvador.

Pero, fuera de estas condiciones, en tanto que la jerarquía legítima de las iglesias particulares se conserve de pie, habría abuso y usurpación.

Así, en primer lugar, este poder universal del episcopado, bien que habitual en su fondo, es extraordinario en su ejercicio sobre las iglesias particulares, y no tiene lugar cuando el orden de estas iglesias no está destruido. En segundo lugar, es necesario también, para el ejercicio en sí legítimo, que el recurso al soberano Pontífice sea imposible, y que no pueda haber duda sobre el valor de la presunción por la cual el episcopado, apoyándose en el consentimiento tácito de su jefe confirmado por la necesidad, se apoya en su autoridad siempre presente y actuante en él.

Si el futuro reserva a la Iglesia pruebas que la reduzcan a las dificultades de los primeros siglos, si los peligros de los últimos tiempos deben ir hasta este exceso, ella desatará, si es necesario, de entre los poderes del episcopado, aquellos que deben ser desatados por la salvación de los pueblos.  

***

Dijo Monseñor Lefebvre: "Un obispo tiene el deber de hacer todo lo que está en su poder para que la fe y la gracia sean transmitidas a los fieles que las reclaman legítimamente, sobre todo para la formación de verdaderos y santos sacerdotes (…) Éste actuaría así, no contra el Papa, sino aparte del Papa, sobre todo si todo contacto con el Papa le es prohibido. Él actuaría así por el mayor bien de la Iglesia, por la salvación de las almas y a ejemplo de otros como San Atanasio, San Eusebio de Verceil, en tiempo de los Arrianos. Y a este respecto ustedes pueden consultar a Dom Gréa en “La Iglesia y su Constitución Divina”, Dom Gréa, tomo I, página 209 a 232. Dom Gréa tiene páginas a este respecto que son muy interesantes" (22 de Febrero de 1979, COSPEC O70-A)

EL DECRETO DE ERECCIÓN DE LA SAJM



MONS. FAURE HA FUNDADO UNA NUEVA CONGREGACIÓN: LA "SOCIEDAD SACERDOTAL DE LOS APÓSTOLES DE JESÚS Y MARÍA"





ESPAÑOL - ENGLISH - FRANÇAIS


Mons. Faure ha leído el decreto de erección de la nueva congregación en el seminario San Luis Grignón de Montfort (Avrillé) esta mañana. Después de eso consagró la SAJM al Corazón Inmaculado de María.
El nombre de la congregación corresponde a la otra denominación que Mons. Lefebvre pensó para la FSSPX.

Decreto de Erección de la  «Sociedad Sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María»
Dada la gravísima crisis causada en la Iglesia por el concilio Vaticano II y las reformas que a éste han seguido, y el estado de necesidad consiguiente;
dada la necesidad urgente, en estos tiempos de apostasía, de sacerdotes formados en la Tradición de la Iglesia que consagren sus vidas a la restauración del Reinado de Cristo, combatiendo sin tregua en contra del liberalismo y del modernismo actualmente imperantes entre los católicos;
dada la traición de las actuales autoridades de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X al espíritu y a la obra de Monseñor Marcel Lefebvre:
Nos, Christian Jean Michel Faure, Obispo de la Iglesia Católica, invocando el Santo Nombre de Dios, decretamos lo siguiente:
1. Queda erigida la Sociedad de los Apóstoles de Jesús y María, bajo el título de «sociedad clerical de vida común», al tenor del canon 673 del Código de Derecho Canónico de 1917. 
2. La sede de la sociedad queda fijada en 1 Chemin de la Petite Garde, 49240 Avrillé, France.
3. Nos aprobamos y confirmamos los estatutos de la Sociedad.
Imploramos las bendiciones divinas sobre esta Sociedad para que ella alcance su fin principal, que es la formación de santos sacerdotes.
Dado en Avrillé el 22 de agosto de 2016, fiesta del Corazón Inmaculado de María.
+ Christian Jean Michel Faure,  Obispo de la Iglesia Católica.

« Desde el concilio Vaticano II, el santo Sacrificio de la Misa, la doctrina católica y toda la vida de la Iglesia son atacados por la Jerarquía liberal y modernista. Porque el sacerdocio católico tiene el deber esencial de combatir el liberalismo y el modernismo en defensa de los derechos divinos violados, la Sociedad descarta toda posibilidad de regularización canónica por vía de acuerdo bilateral, de reconocimiento unilateral, o del modo que sea, en tanto la Jerarquía católica no vuelva a la Tradición de la Iglesia. » (Estatutos, II, 5)
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ENGLISH

Bp. Faure has read the decree of erection of the new congregation in the seminary St. Louis Grignon de Montfort (Avrillé) this morning. After that, he consecrated the SAJM to the Immaculate Heart of Mary.
The name of the congregation corresponds to the other denomination that Bp. Lefebvre thought for the SSPX.

Decree of erection for the «Priestly Society of the Apostles of Jesus and Mary»
Given the very serious crisis caused to the Church by the Second Vatican Council and its subsequent reforms, and the consequent state of necessity;
given the urgent necessity, in these times of apostasy, of priests formed in the Tradition of the Church who devote their life to the restoration of the Kingdom of Christ, fighting tirelessly against the liberalism and modernism currently prevailing among Catholics;
given the betrayal of the current authorities of the Society of St. Pius X to the spirit and work of Archbishop Marcel Lefebvre:
We, Christian Jean Michel Faure, Bishop of the Catholic Church, in the Holy Name of God invoked, decree what follows:
1. The Priestly Society of the Apostles of Jesus and Mary is erected as a “Clerical Society living in common”  under the terms of Canon 673 of the Code of Canon Law (1917),
2. The seat of the Society is fixed in 1 Chemin de la Petite Garde, 49240 Avrillé, France.
3. We approve and confirm the Statutes of the Society
We implore divine blessings on this Priestly Society that it may attain its principal goal which the formation of holy priests.
Given at Avrillé, on August 22 2016, in the Feast of the Immaculate Heart of Mary.
+ Christian Jean Michel Faure, Bishop of the Catholic Church.

« Since the Second Vatican Council, the holy Sacrifice of the Mass, Catholic doctrine, and all life in the Church are under attack by the liberal and modernist Hierarchy. Because the Catholic priesthood has the essencial duty to fight liberalism and modernism in defense of the violated divine rights, the Society rejects all possibility of a canonical regularization via bilateral agreement, unilateral recognition, or any other way, so long as the Catholic Hierarchy do not return to the Tradition of the Church. »  (Statutes, II, 5)
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FRANÇAIS

Mgr. Faure a lu le décret d'érection de la nouvelle congrégation dans le séminaire St. Louis Grignon de Montfort (Avrillé) ce matin. Après cela, il a consacré la SAJM au Cœur Immaculé de Marie.
Le nom de la congrégation correspond à l'autre dénomination que Mgr. Lefebvre pensait pour la FSSPX.

Décret d'érection de la « Société Sacerdotale des Apôtres de Jésus et Marie »
Etant donné la très grave crise causée à l'Eglise par le Concile Vatican II et les réformes qui l'ont suivi, et l’état de nécessité qui en découle;
étant donné la nécessité urgente, en ces temps d'apostasie, de prêtres formés dans la Tradition de l'Eglise qui consacrent leur vie à la restauration du Règne du Christ, en combattant sans relâche contre le libéralisme et le modernisme qui prévalent actuellement parmi les catholiques;
étant donné la trahison des autorités actuelles de la Fraternité Saint-Pie X à l'esprit et à l'œuvre de Monseigneur Marcel Lefebvre:
Nous, Christian Jean Michel Faure, Evêque de l'Eglise Catholique, le Saint Nom de Dieu invoqué, décrétons ce qui suit:
1. Est érigée la Société Sacerdotale des Apôtres de Jésus et Marie, au titre de « Société cléricale de vie commune », aux termes du Canon 673 du Code de Droit Canonique (1917). 
2. Le siège de la Société est fixé au 1 Chemin de la Petite Garde, 49240 Avrillé, France.
3. Nous approuvons et confirmons les statuts de la Société.
Nous implorons les bénédictions divines sur cette Société afin qu'elle atteigne son but principal qui est la formation de saints Prêtres.
Fait à Avrillé, le 22 août 2016 en la fête du Cœur Immaculé de Marie.
+ Christian Jean Michel Faure, Evêque de l'Eglise Catholique. 

« Depuis le concile Vatican II, le Saint Sacrifice de la Messe, la doctrine catholique et toute la vie de l'Eglise, sont attaqués par la hiérarchie libérale et moderniste. Parce que le sacerdoce catholique a le devoir essentiel de combattre le libéralisme et le modernisme dans la défense des droits divins violés, la Société écarte toute possibilité de régularisation canonique par voie d'accord bilatéral, reconnaissance unilatérale, ou de quelque façon que ce soit, tant que la hiérarchie catholique ne revient pas à la Tradition de l'Eglise. »  (Statuts, II, 5) 


DEO GRATIAS !

22 DE AGOSTO: FIESTA DEL CORAZÓN INMACULADO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA




sábado, 20 de agosto de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXXV (475) - 20 de agosto de 2016


Monseñor Fellay – III

Tres obispos dijeron la verdad, pero “no hay peor ciego
que el que no quiere ver” – él su razón cerró.
 Leyendo los dos últimos números de estos “Comentarios” sobre la mentalidad que induce al Superior General de la Fraternidad de San Pío X a perseguir implacablemente un acuerdo meramente práctico con las autoridades de la Iglesia en Roma, un buen amigo me recordó que las ideas que lo conducen fueron expuestas cuatro años atrás en su Carta del 14 de Abril de 2012. En ella, él contestó a los otros tres obispos de la Fraternidad, quienes le advertían seriamente contra hacer un acuerdo meramente práctico con Roma. Hoy, muchos lectores de estos “Comentarios” pueden haber olvidado, o nunca supieron, de esa advertencia o de la réplica de Monseñor Fellay. En efecto, el intercambio de cartas nos da una gran dosis de comprensión que vale la pena recordar. Aquí están, resumidas tan cruelmente como siempre, con breves comentarios:— 
La principal objeción de los tres obispos al acuerdo práctico con Roma realizado sin un acuerdo doctrinal, era la profundidad del precipicio doctrinal entre Roma Conciliar y la Fraternidad Católica Tradicional. Medio año antes de su muerte, Monseñor Lefebvre dijo que cuanto más uno analiza los documentos y secuelas del Vaticano II, más uno se da cuenta de que el problema no es tanto los errores clásicos en particular, incluso aquellos como libertad religiosa, colegialidad y ecumenismo, sino “una total perversión de la mente” en general, subyaciendo en todos los errores particulares y procediendo de “una completa nueva filosofía fundada en el subjetivismo”. Además, a un argumento clave de Monseñor Fellay de que los Romanos ya no son más hostiles sino benevolentes hacia la Fraternidad, los tres obispos replicaron con otra cita de Monseñor Lefebvre: tal benevolencia es simplemente una “maniobra” y nada puede ser más peligroso para “nuestra gente” como “ponernos a nosotros mismos en las manos de obispos Conciliares y Roma modernista”. Los tres obispos concluyeron que un acuerdo meramente práctico iba a destrozar a la Fraternidad y destruirla. 
A esta profunda objeción, tan profunda como el abismo entre el subjetivismo y la verdad objetiva, Monseñor Fellay replicó (google Monseñor Fellay, 14 de abril de 2012):— 1 que los obispos eran “demasiado humanos y fatalistas”. 2 La Iglesia está guiada por el Espíritu Santo. 3 Atrás de la benevolencia real de Roma hacia la FSPX está la Providencia de Dios. 4 Hacer de los errores del Concilio una “súper-herejía” es una exageración inapropiada, 5 que lógicamente conducirá a los Tradicionalistas al cisma. 6 No todos los Romanos son modernistas porque cada vez menos de ellos creen en el Vaticano II, 7 al punto que si Monseñor Lefebvre estuviera vivo hoy no hubiera dudado en aceptar lo que se le está ofreciendo a la FSSPX. 8 En la Iglesia siempre habrá trigo y cizaña, así que la cizaña Con ciliar no es razón para retroceder. 9 Cómo yo deseo haber podido recurrir a ustedes tres para consejo, pero cada uno de ustedes en diferentes maneras “fallaron fuerte y apasionadamente en comprenderme” y hasta me amenazaron en público. 10 Oponer Fe a Autoridad es “contrario al espíritu sacerdotal”. 
Y, finalmente, un brevísimo comentario sobre cada uno de los argumentos de Monseñor Fellay:—
1 “¿Demasiado humanos”? Como dijo Monseñor Lefebvre, el gran abismo en cuestión es filosófico (natural) más que teológico (sobrenatural). ¿“Demasiado fatalistas”? Los tres obispos eran más realistas que fatalistas. 2 ¿Están los hombres de iglesia Conciliares guiados por el Espíritu Santo cuando destruyen la Iglesia? 3 Atrás de la malevolencia real de Roma está su firme resolución de disolver la resistencia de la FSSPX a la nueva religión Conciliar – ¡tal cómo a muchas Congregaciones Tradicionales antes que ella! 4 Solamente los mismos subjetivistas no pueden ver la profundidad del abismo entre subjetivismo y Verdad. 5 Los Católicos Objetivistas adheridos a la Verdad están lejos del cisma. 6 Los masones tienen la manija en Roma. Cualquier no-modernista no tiene poder importante allá. 7 Creer que Monseñor Lefebvre hubiera aceptado los ofrecimientos presentes de Roma es equivocarse completamente. El problema básico se volvió mucho peor desde sus tiempos. 8 La cuchara de Monseñor Fellay es demasiado corta para cenar con los (objetivos) diablos Romanos. 9 Los tres obispos comprendieron a Monseñor Fellay demasiado bien, es él que no quiso escuchar lo que los tres tenían que decir. ¿Es que él se considera a sí mismo como infalible? 10 San Pablo seguro imaginó que esa Autoridad podía oponerse a la Fe – Gál. I, 8–9 y II, 11. ¿Careció San Pablo de “espíritu sacerdotal”?
Kyrie eleison.

miércoles, 17 de agosto de 2016

DIME QUIÉN TE ELOGIA Y TE DIRÉ QUIÉN ERES: EL P. FORTEA ALABA A MONS. FELLAY

El P. Fortea (nótese lo poco varonil de esta foto que el mismo sacerdote publica)



"No cabe duda de que Fellay es mucho más inteligente que Mons. Lefevbre. Intelectualmente no hay comparación entre los dos."



El nuevo admirador de Mons. Fellay es el P. Fortea, conocido “exorcista” y "carismático" español, quien en 2012 afirmaba sobre la FSSPX:

(...) "para hablar de los seguidores del arzobispo Marcel Lefevre, arzobispo excomulgado. Por eso me sorprendo cuando he escuchado a algunos articulistas, que no creo que los conozcan personalmente, afirmando que ellos pueden aportar mucho a la Iglesia. No sé lo que aportarán a la Iglesia, pero sí que conozco el mensaje que ellos traen por el mundo.
El más bello elogio a mi obra teológica más conocida, Summa Daemoniaca, lo recibí de mano de los censores lefevrianos. Se trata de una loa que, desde hace muchos años, guardo en mi corazoncito como la más entrañable que he recibido nunca. En ella se decía, que quedaba prohibido leer mi libro, porque en él se presentaba una visión excesivamente misericordiosa de Dios y una enfoque exageradamente optimista de la Salvación.Desde entonces, he tenido contacto más veces con fieles y sacerdotes de esa fraternidad, que buscan una Iglesia monárquica, uniforme y parecida a la estructura de un ejército.
No traen la Santa Tradición de la Iglesia, sino la Tradición entendida bajo una personal inflexibilidad decimonónica. No traen el rigor, sino el rigorismo.
No traen la obediencia a los cánones dentro de la ortodoxia, sino la desobediencia a los cánones con la excusa de la ortodoxia. No traen la belleza de la liturgia, sino la soberbia del non serviam.
Su espíritu no es el amplio, libre y amable patrimonio de la patrística, sino el espíritu puntilloso del fariseísmo mezclado con el mensaje de Cristo.
Pero volverán y les acogeremos. Y les acogeremos con la generosidad que nos enseñó el Gran Concilio Vaticano II. A ellos que tanto claman a favor de una férrea autoridad, cuando retornen, se les aplicará la autoridad bondadosa que nos enseñó el Espíritu Santo en tiempos de Juan XXIII y Pablo VI.
Sí, retornarán. Y retornarán, porque en el fondo saben que no son las rúbricas y las prescripciones las que salvan. Se puede amar todo lo que uno quiera las rúbricas, las capas pluviales, los roquetes y el incienso en incensario de plata, pero a condición de que uno sepa que no son ellos los que salvan. El camino que nos enseñó Jesús, está plasmado en la Tradición, no en el tradicionalismo. No es el ritual de San Pío V, ni el Novus Ordo, los que nos salvan, es la misericordia de Dios. 
Ellos lo saben en lo más profundo de su alma, y también ellos escuchan en su corazón una Voz Divina que les advierte en lo más interno de su conciencia: los budistas y los musulmanes os adelantarán en el Reino de los Cielos."

 Acerca de Francisco:

"Declaraciones del Papa Francisco

He recibido un cierto número de emails en los últimos meses, preguntándome a nivel personal qué pienso de tal o cual declaración del Papa Francisco.
En ciertos de esos emails, percibo una cierta preocupación. Algunos tienen la sensación indefinida de temor a que diga que es blanco lo que es negro. 
Quedaos tranquilos. Tenemos un pastor visible sobre la tierra, y Dios quiere que obedezcamos a nuestro legítimo supremo pastor: el Papa.
En el ajedrez de la fe, las reglas están claras. Y el Papa puede mover las fichas a su antojo. Mientras las mueva según las reglas, tiene toda la libertad del mundo para hacer las jugadas que desee.
¿Y si el Papa realiza un movimiento que no está permitido? Entonces somos nosotros los equivocados al pensar que ese movimiento no estaba permitido.
Al Papa hay que escucharle no para ratificarnos en nuestras posiciones, sino para aprender. En la Iglesia sólo son pastores, aquellos que han recibido tal encargo de lo alto a través de la misma Iglesia. La figura del inquisidor-laico-espontáneo no aparece en las Cartas de San Pablo." 

Pues bien, resulta que ahora el P. Fortea alaba a Mons. Fellay (él énfasis en negrita es nuestro):

"Reflexionando sobre monseñor Fellay
Varias webs se hacen eco de unas declaraciones de monseñor Pozzo acerca de que monseñor Fellay ha aceptado la solución de integrarse con sus sacerdotes y fieles como prelatura personal en la Iglesia Católica.
La noticia tal como se ha dado (breves respuestas de una entrevista) sigue sin aclarar demasiado el futuro. Se puede entender como una petición de ingreso ya inminente, o se puede entender como que si se integraran lo harían bajo esa figura canónica.
Yo creo que la opción optimista es la más probable sucesión de acontecimientos. Basta leer la carta del padre Schmidberger rector del seminario alemán de la sociedad, para darse cuenta de que cada vez cobra más peso la opción más razonable entre las personas más sensatas de la FSSPX.
Me alegraré de todo corazón de que ellos entren de nuevo en comunión con la Iglesia. Será vivir el retorno del hijo pródigo a casa. 600 sacerdotes cismáticos entrarán en el seno de la Iglesia.
Mantener la cohesión en ese magma inestable de fieles y sacerdotes ha sido una labor épica de sus superiores. Esa fraternidad sacerdotal siempre ha sido un compuesto químico volátil con evidente tendencia explosiva. Como masa de células aglutinadas, siempre ha estado a punto de sufrir cuatro o cinco mutaciones simultáneas.
Cuando la FSSPX afirmaba que querían seguir la ortodoxia, uno se preguntaba qué ortodoxia. ¿La del arzobispo Lefevbre que firmó todos los documentos del Vaticano II? ¿La del cisma dentro del cisma que encarnó Williamson? ¿La de la legión de sedevacantistas ávidos oyentes de infinidad de pseudorevelaciones? Por supuesto que los superiores de la fraternidad no seguían las ramas poco serias de los antepasados de la FSSPX: los desvaríos de los obispos tucistas (que eran un poco como la abuela loca de los fefevristas), ni la de los obispos veterocatólicos, que era la otra rama tradicionalista que acabó virando hacia el modernismo.
Por eso el tema de la ortodoxia ad internum era un tema tan indiscutible como delicado. Seguimos la ortodoxia. Sí, sí. La cuestión era qué ortodoxia. Ya no era la sana ortodoxia del coro de la Iglesia, sino la ortodoxia de uno u otro tenor; la letra estaba clara, “más o menos”, el problema era la música que acompañaba la letra.
Monseñor Fellay, indudablemente, ha sufrido una evolución intelectual, tal vez también espiritual. Lleva años viendo con clarividencia que el lefebvrismo abandonado a sus propias fuerzas (sin injertarse de nuevo en la Iglesia) iba camino de convertirse en una variante de la iglesia palmariana. De hecho, sus grandes luchas de los años pasados no han sido con Roma, sino con sus miembros tratando de mantener la barca lefebvriana en la región de las aguas razonables. Y eso ha sido muy difícil. Nadie le niega el mérito a Fellay.
Otro aspecto positivo es qué no cabe duda de que Fellay es mucho más inteligente que mons. Lefevbre. Intelectualmente no hay comparación entre los dos.
En cualquier caso, es muy posible de que estemos ante la feliz noticia de que este triste episodio de la división esté entrando en su recta final. Y eso me alegra profundamente; profunda y sinceramente." 

domingo, 14 de agosto de 2016

COMENTARIO ELEISON Número CDLXXIV (474) - 3 de agosto de 2016


Monseñor Fellay – II


Seamos duros de mente, gentiles de modales.
Blandura de mente hace tontos, sentimentales.

Un error nunca es adecuadamente refutado hasta que es desarraigado. En otras palabras, para verdaderamente superar un error, uno necesita mostrar no solamente que éste es un error sino también por qué es un error. Supongamos, con el “Comentario” de la semana pasada, que la declaración del 28 de Junio del Superior General de la Fraternidad de San Pío X, al esperar que el pío sacerdocio de la Fraternidad resolverá la crisis de Fe en la Iglesia, comete el error de poner la carreta del sacerdocio delante del caballo de la Fe. Mostremos luego que este error tiene sus raíces en la casi universal infravaloración de la mente y la sobrevaloración de la voluntad en nuestra época, que resultan, aún inconscientemente, en un desprecio por la doctrina (excepto por la doctrina de los Beatles de “Todo lo que necesitas es amor”).

Ya hacia el principio de la Declaración se da un indicio de este error cuando la Declaración dice que el principio central condenado en Pascendi, la gran condenación del modernismo por Pío X, es el de la “independencia”. No. El principio que él constantemente condena como estando en la raíz del modernismo es más bien el agnosticismo, la doctrina por la cual la mente no puede conocer nada más allá de lo que aparece a los sentidos. Sobre ese desconocimiento sigue la independencia de la mente de su objeto, seguido a su vez por la declaración de independencia por parte de la voluntad de todas las otras cosas de las cuales no quiere depender. Está en la naturaleza de las cosas que la mente debe primero ser suicidada antes de que la voluntad pueda declarar su independencia. Entonces cuando la Declaración pone en el corazón de Pascendi a la independencia antes del agnosticismo, ese es un indicio que la Declaración es más bien una parte del problema de la Iglesia más que de su solución.

Y, ¿de dónde proviene a su vez esta degradación de la mente y de la doctrina? Principalmente de Lutero quien llamó a la razón humana una “prostituta” y, quien más que ningún otro, lanzó a la Cristiandad en su senda sentimental para su auto-destrucción actual. Pero, ¿eso tomó todos los 500 años? Sí, porque hubo resistencia natural y Católica a lo largo del camino. Pero Lutero estaba en lo correcto cuando él le dijo al Papa que al final él lo destruiría – “Pestis eram vivus, functus tua mors ero, Papa” – En la vida fui tu peste; muerto seré tu muerte, oh, Papa.

A este radical y gigantesco error de la degradación de mente y doctrina, pueden ser atribuidos dos sub-errores en el caso del autor de la Declaración del 28 de Junio: en primer lugar, su incomprensión de Monseñor Lefebvre y, en segundo lugar, su demasiado grande comprensión de la Señora Cornaz (seudónimo Rossinière).

Como muchos de nosotros seminaristas en Écône cuando el mismo Monseñor Lefebvre presidía allá, Bernard Fellay estaba, con razón, fascinado y hechizado por el notable ejemplo ante nuestros propios ojos de lo que un sacerdote católico puede y debe ser. Pero la columna vertebral del sacerdocio de Monseñor y de su heroica lucha por la Fe no era su piedad – muchos modernistas son “piadosos” – sino su doctrina, doctrina del eterno sacerdocio, profundamente alérgica al liberalismo y al modernismo. Tampoco dijo nunca Monseñor que su Fraternidad salvaría a la Iglesia. Más bien que sus sacerdotes debían salvaguardar los invalorables tesoros de la Iglesia para tiempos mejores.

La persona que sí dijo que los sacerdotes de la Fraternidad salvarían a la Iglesia, tal como el Padre Ortiz nos lo ha recordado, fue la Señora Cornaz, una madre de familia de Lausana, Suiza, cuya vida abarcó la mayoría del siglo 20 y quien entre 1928 y 1969 recibió comunicaciones supuestamente del Cielo sobre cómo las parejas casadas debían santificar el sacerdocio (¡!). Las comunicaciones empezaron nuevamente en 1995 (¡!) cuando ella conoció a un sacerdote de la Fraternidad a quien ella persuadió, y a través de él a Monseñor Fellay, de que eran los sacerdotes de la FSSPX quienes estaban destinados por la Providencia a salvar la Iglesia propagando sus “Hogares de Cristo Sacerdote”. Con toda su autoridad, el Superior General apoyó su proyecto, pero la reacción negativa de los sacerdotes de la Fraternidad provocó que él rápidamente renunciara a éste en público. Interiormente, sin embargo ¿quedó en él la visión mística de ella sobre el exaltado futuro de la Fraternidad? Parece bastante posible. Como Martin Luther King, el Superior General “tiene un sueño”.

Kyrie eleison.

viernes, 12 de agosto de 2016

SUPERIOR DEL DISTRITO DE SUIZA: HAY QUE SEGUIR CIEGAMENTE A MONS. FELLAY


FUENTE (Extracto. El énfasis en negrita es nuestro)
Con el fin de reflexionar con serenidad sobre los trastornos actuales, Mons. Fellay convocó la treintena de superiores en Anzère. Los hechos se suceden en la Iglesia pero no son semejantes: ¡del elogio a la fidelidad de los concubinos, se pasa a la autorización de confesar para la Fraternidad! Como si ustedes tomaran una dirección con su automóvil pero no dejaran de cambiar de dirección. ¿Es para cubrir sus huellas? ¿Es una forma de locura que inspira tal actuar?
A nadie le apetece demasiado subir a este vehículo, esto provoca un verdadero temor. La perspectiva de los acuerdos con las autoridades romanas provoca una real angustia. Por lo tanto, es posible que la cuestión se plantee de otra forma, pues Roma se muestra dispuesta a otorgarnos otro vehículo para trazar la ruta por nosotros mismos. Y allí es menos fácil negarse absolutamente. ¡La gran y tal vez única dificultad es de saber si el Espíritu Santo quiere que nosotros tomemos o no este medio! Porque, ciertamente, podemos continuar a pie, y si es más lento es igualmente menos peligroso. Pero no todos pueden utilizar sus zapatillas: todos aquellos a quienes la vida ha vuelto más o menos incapaces.
El objetivo es claro para nosotros: a cualquier precio nosotros queremos permanecer en los tesoros de la Iglesia, pero dudamos si ir a pie o tomar el autobús. Allí es capital entender que es al jefe a quien le corresponde decidir, pues él es quien conduce. Si él decide ir tranquilamente a través de los bosques y los paisajes, iremos con él. Si toma los mandos del autobús, iremos atrás de él.
Me parece que esto puede ser afirmado con fuerza, que el Espíritu Santo espera esto de todos nosotros: vernos como un solo hombre detrás de aquél  que Él ha escogido para conducir el combate de la Tradición. Si ya no creemos en esto, verdaderamente no sé cómo vamos a poder salir adelante.
Nosotros estamos alineados detrás de Mons. Fellay y hemos escuchado sus voluntades de fijar la ruta sobre el sacerdocio, tal como lo quiso nuestro venerable fundador. La fe es nuestra estrella polar, pero el sacerdocio sigue siendo lo que da la estabilidad a nuestra marcha hacia adelante.
Por cierto, ustedes pudieron escuchar esto en la pradera de Ecône en el comunicado del Superior de la Fraternidad el día de las ordenaciones.
P. Henry Wuilloud


jueves, 11 de agosto de 2016

RECONOCIMIENTO GRADUAL DE LA FSSPX: MONS. FELLAY CONFIRMA QUE HA RECIBIDO UNA CARTA DE ROMA POR LA QUE ÉSTA AUTORIZA LAS ORDENACIONES DE LA FRATERNIDAD


Antes advertimos sobre el evidente plan de reconocimiento gradual de la FSSPX por parte de Roma: "mediante carta de 1° de septiembre de 2015, Francisco concedió jurisdicción ordinaria a todos los Sacerdotes FSSPX para conferir el Sacramento de la Penitencia. Luego se precisó que esa concesión también comprende el Sacramento de la Extremaunción. Van dos Sacramentos... Y continuando con esta estrategia de avance gradual, ahora es el turno de un tercer Sacramento: el Sacramento del Orden." 

Mons. de Galarreta había revelado la existencia de una carta por la que Roma eutorizó las ordenaciones de la FSSPX. Ahora el mismo Mons. Fellay se refiere a esa autorización.

Fuente  (Nota: se trata de una grabación de audio. Traducimos lo dicho por Mons. Fellay desde el minuto 9:48)
« Y es muy interesante, este es uno de los argumentos más importantes que Roma usa en contra nuestra, decir que nosotros [estamos] y los futuros sacerdotes están suspendidos. Ellos afirman: “ustedes no están incardinados, por lo que su ordenación es ilegítima”. Esto viene del tiempo en el que ellos pretendieron suspender a la Fraternidad.
Ahora, esto es muy interesante, y ustedes comprenderán la importancia de nuestras discusiones con Roma, discusiones que no tratan de hacer un acuerdo con Roma, o hacer concesiones con Roma. No. Estas discusiones tienen como propósito que solicitamos a estas autoridades que todavía reconocemos como legítimas, que ellas reconozcan que nuestra acción es auténticamente católica, es legítima. Y uno de los, digamos, últimos pasos que Roma ha dado es precisamente acerca de las ordenaciones dadas por nosotros.
De hecho, es aproximadamente hace dos años que esto ya es un hecho, pero como está hecho con la sutil política de Roma, ni siquiera me di cuenta. Y hace apenas un par de meses recibí una carta escrita en blanco y negro, por parte de Roma, que declara: “ustedes pueden libremente ordenar los sacerdotes de la Fraternidad -y por supuesto que también implica a las comunidades que están con nosotros- sin pedir el permiso del ordinario local".
Entonces Roma declara que nosotros podemos ordenar libremente a nuestros candidatos. Esto significa que Roma reconoce como legítima la acción que nosotros hacemos hoy. Podemos ver qué tan lejos estamos de la condenación del ordinario local. Pero, sí, es cierto, es muy complicado, es una situación muy complicada en la que estamos y no es por nosotros, es por la situación de la Iglesia, la cual es, disculpen la palabra, un verdadero desorden.
Nosotros decimos que en esta situación hay una tremenda confusión y esta es la consecuencia del Concilio Vaticano II, son los gérmenes de la confusión que ha sido inoculados en la Iglesia. Y precisamente porque luchamos contra esto, luchamos contra este desorden, es que hemos sido castigados. Claro que decimos que no es justo, pero esta es la situación, y por eso mismo continuamos haciendo lo que la Iglesia siempre ha hecho, pero es interesante ver que de poco a poco, en los hechos. Roma reconoce que existimos y que lo que hacemos es correcto. »
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