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lunes, 22 de mayo de 2017

MÁS SOBRE LOS INCIDENTES EN SAN NICOLÁS DE CHARDONNET


"la brecha entre la dirección de la Fraternidad y su clero francés (mayoritariamente hostil a un acercamiento esencialmente práctico -y no doctrinal- con Roma) sigue pareciendo profunda"


FUENTE
Mientras que siete “decanos” (responsables regionales) franceses de la FSSPX -es decir una gran mayoría de ellos- acaban de ser removidos de sus funciones inmediatamente después de publicar una carta (concerniente a los matrimonios en la Tradición y el peligro del acercamiento con Roma que se realiza actualmente), la iglesia parisina de San Nicolás de Chardonnet, el “faro de la Tradición” desde hace más de cuarenta años, es el escenario de incidentes.
En efecto, su “párroco”, el P. Patrick de La Rocque, forma parte de los sancionados y tuvo que abandonar el lugar en pocos días. La salida repentina de este sacerdote que durante algunos años llevó a cabo un apostolado dinámico escandalizó a los fieles de la parroquia, y muchos de ellos también están visiblemente escandalizados de la sanción con que fue afectado.
Este domingo [14 de mayo], el superior de la FSSPX en Francia, el P. Christian Bouchacourt (de quien procedieron las sanciones) vino a San Nicolás de Chardonnet para leer, antes de la homilía, un comunicado relatando su visión de los acontecimientos y explicando por qué se debía aceptar estas sanciones “con un espíritu sobrenatural”: los signatarios de la carta, entre ellos el Párroco expulsado, son acusados de maniobras “subversivas”, llevadas a cabo en el secreto (lo que ha sido negado), sembrando la división entre los sacerdotes y los fieles. Pero los mismos reproches dirigen ciertos fieles a la dirección de la Fraternidad. Durante la Misa Mayor, el P. Bouchacourt apenas había comenzado a expresarse, cuando una gran parte de la asistencia (entre una tercera parte y la mitad, de acuerdo a diversos testimonios que nos llegaron) se levantó y abandonó temporalmente la iglesia en signo de reprobación. Otros fieles (unos quince) cantaron una decena del Rosario, en el fondo de la iglesia y bajo el púlpito, durante el discurso del P. Bouchacourt, lo que suscitó un forcejeo felizmente ligero. Como sea, la brecha entre la dirección de la Fraternidad y su clero francés (mayoritariamente hostil a un acercamiento esencialmente práctico -y no doctrinal- con Roma) sigue pareciendo profunda.

domingo, 21 de mayo de 2017

MÁS CIZAÑA DEL ANTICRISTO FRANCISCO


MONS. ZENDEJAS: MÁS FOTOS DEL 11 Y DEL 12 DE MAYO

Consagración Episcopal - 11 de mayo



COMENTARIO ELEISON Número DXIV (514) - 20 de mayo de 2017


Consagraciones Realizadas

La “Viejaiglesia” no puede perecer. Cuando el hombre obre
Conforme a lo que Nuestra Señora pide, véanlo realizarse.
Gracias en parte, indudablemente, a las oraciones de los lectores, las dos Consagraciones, la de Mons. Zendejas y la de Rusia se llevaron a cabo exitosamente en Vienna, Virginia, USA, el 11 y 12 de mayo respectivamente. El clima no fue muy bueno el 11 de mayo porque llovió a cántaros, pero el toldo era resistente al agua y cupo perfectamente una congregación de aproximadamente 500 personas provenientes de todo Estados Unidos, y algunos de más lejos. El clima estuvo un poco mejor el 12 de mayo para la primera Misa Pontifical del nuevo obispo con la Consagración de Rusia, y con una congregación solo un poco más pequeña que el día anterior.

viernes, 19 de mayo de 2017

NUEVA ESCANDALOSA ENTREVISTA DE MONS. FELLAY



Entrevista a Mons. Fellay publicada hoy 19 de mayo (extracto. Comentarios de NP en color rojo).
FSSPX USA: Las últimas noticias de Roma concernientes a las disposiciones relativas a nuestros matrimonios. ¿Qué significa esto para la Fraternidad y cómo nos afectará en la práctica?
Mons. Fellay: Permítame recordar el contexto. El contexto es que, durante años, una especie de jurisprudencia fue establecida por la Iglesia oficial, por Roma, que afirma que nuestros matrimonios serían inválidos. Desde luego, tenemos suficientes elementos en la Ley Canónica para probar que este no es el caso. Pero sin embargo, la gente que quiere romper -por decirlo así- su matrimonio, tiene una puerta fácil con esta estipulación. Y así durante años he intentado ver con Roma lo que puede hacerse para bloquear esta situación irreal e injusta. Finalmente, después de diferentes ideas a través de los años -he estado discutiendo esto durante casi 10 años- y es ciertamente una iniciativa del Santo Padre- vino la idea de decirle a los obispos: ¿Por qué no reconocer esta situación como católica y darles por lo tanto delegación? Este es realmente el contexto. [Mons. Fellay omite esta parte del "contexto": "Mientras las autoridades romanas actuales estén imbuidas del ecumenismo y del modernismo y que el conjunto de sus precisiones y el nuevo derecho canónico estén influenciados por estos falsos principios, será preciso instituir autoridades de suplencia, guardando fielmente los principios católicos de la Tradición católica y del Derecho canónico. Es el único medio de permanecer fieles a Nuestro Señor Jesucristo, a los Apóstoles y al depósito de la fe transmitida a sus sucesores que permanecieron fieles hasta el Vaticano II. Por lo que hace al problema de las comisiones, que hacen en cierta medida suplencia a la defección de las Congregaciones romanas dirigidas por prelados imbuidos de los principios revolucionarios del concilio, me parece que habría que comenzar muy modestamente, según las necesidades que se presenten, y ofrecer esta institución como un servicio para ayudar a los sacerdotes en su ministerio y a las religiosas para los casos difíciles de resolver, o para las resoluciones que reclaman un poder episcopal de suplencia" (Mons. Lefebvre, carta de 15-1-91 al Superior General citada en la Ordenanzas de la FSSPX).] Ahora bien, como muchos documentos, debe leerse entre líneas. Yo creo que el propósito está en el segundo párrafo que dice a los obispos: los sacerdotes de la Fraternidad, a pesar que la Iglesia los etiqueta como irregulares, son capaces de recibir la delegación necesaria para bendecir o recibir el consentimiento en el matrimonio. Entonces creo que debe leerse como un nuevo paso hacia la Fraternidad [Es decir que con esto no son los tradicionalistas los que se mueven hacia Roma apostata, sino que es Roma liberal y modernista la que se mueve hacia el tradicionalismo. (!!!). Como si el pez chico dijera en el estómago del grande: "no es que tú me tengas a mí, soy yo el que te tengo a ti"], de hecho; esto es como un paso en tratar de tener a la Fraternidad “en el bolsillo”; no, por el contrario, sino para reconocer que lo que hacemos es católico y decirle a los obispo: “ustedes pueden dar la delegación incluso a estos sacerdotes” ["Optimismo ingenuo" grave, en el mejor de los casos]. Y otra cosa muy interesante: ... dicen que incluso en ese caso, si los sacerdotes diocesanos serán delegados para recibir el consentimiento, sin embargo la Misa será celebrada por un sacerdote de la Fraternidad. Entonces el hecho de que hay una declaración clara de que el sacerdote de la Fraternidad celebrará la Misa es de nuevo otro nuevo paso en la buena dirección, diciendo que estos sacerdotes no sólo pueden sino que dirán la Misa. Y obviamente en la manera correcta, sin ninguna irregularidad. [¡Gracias, anticristos romanos, por reconocer que tenemos derecho a decir la Misa!] Entonces tenemos de alguna manera una cierta contradicción en el texto. ... Debe ser entendido de tal manera que, primero, Roma quiere afirmar que nosotros, a sus ojos, no estamos completamente en orden canónico. Ellos quieren hacer esa afirmación. Pero a pesar de eso: “trátenlos normalmente como si no hubiera desorden”. Eso es lo interesante. [¡Gracias, de nuevo, herejes romanos, por disponer que seamos tratarnos como si no viviéramos en el desorden!] Ciertamente, hay diferentes manera de mirar a este texto; puede haber una manera positiva o pesimista. Pero, viendo al Santo Padre, considerando cómo el Papa Francisco nos trata desde hace tiempo, está muy claro que este es un paso benevolente hacia nosotros; no una trampa, no un mal truco o un ardid. No: es una voluntad de que nos traten correctamente en todos los niveles. [¡Gracias papa Francisco, porque aunque te esfuerzas por destruir todo lo que todavía queda en pie en la Iglesia, aunque barres con los restos de la fe y de la moral verdaderas; con nosotros, al menos, eres benévolo y perfectamente honesto! Maravilla: eres el árbol malo dando frutos buenos sólo para la FSSPX. Como si Mons. Lefebvre nunca hubiera dicho esto: "Han renunciado a su posibilidad de oponerse a Roma. Ellos deben permanecer silenciosos debido a los favores que se les han otorgado. Entonces, ellos comienzan a deslizarse siempre tan lentamente hasta que terminan admitiendo los errores del Vaticano II. Es una situación muy peligrosa. Tales concesiones de Roma tienen como único objetivo conseguir que los Tradicionalistas (...) se sometan a Roma(Mons. Lefebvre, Fideliter N°79, enero 1991, poco antes de su muerte en marzo de 1991) ¿Exageraciones o pesimismo de Mons. lefebvre? Hay que elegir entre creer a Mons. lefebvre o creer a Mons. Fellay]
FSSPX USA: Excelencia, usted habló de una posible contradicción en el texto o incluso diferentes formas de leerlo entre líneas. Algunos fieles que asisten a las misas de la Fraternidad tal vez tengan una interpretación diferente, esperando que ahora deben aceptar a sacerdotes de la diócesis para recibir sus votos. Y algunos de ellos se sienten incómodos con la idea de que el sacerdote diocesano, por ejemplo, venga a una capilla de la Fraternidad a recibir sus votos. ¿Qué le diría a aquellos que esperan o piensan que esta provisión de Roma es simplemente otro obstáculo para los fieles para casarse con sacerdotes de la Fraternidad?
Mons. Fellay: Creo que cuando vamos a la situación práctica, es difícil ver de antemano. Intentaremos tratar con los obispos; trataremos de sacarle el mejor partido al texto. Ya tenemos ahora mismo ejemplos de obispos, especialmente en Argentina, el país del Papa, donde el obispo simplemente otorgó la delegación a nuestros sacerdotes. Punto. Y esperamos que esta será la situación general. La correcta interpretación del texto. ["Tales concesiones de Roma tienen como único objetivo conseguir que los Tradicionalistas (...) se sometan a RomaEsto no excluye una situación donde, digamos, un obispo se mostrará obstinado e insistirá en imponer un sacerdote. Entonces nosotros tenemos que ver la situación concreta. Definitivamente, como es un matrimonio de nuestros fieles, ellos tienen su voz. Y es por eso que yo leo de esta manera el texto que habla de “en una imposibilidad del plan A, ir al plan B”, que es dar directamente la delegación a los sacerdotes de la Fraternidad. Entonces, si hay casos donde nos sentimos incómodos, debemos decirlo. Y eso incluso está en el texto. Probablemente tendremos aquí y allá algunas dificultades, pero tienen solución. [Un calmante de palabras vagas y optimistas... sin relación alguna con el "sí sí no no" de Cristo.]
SSPX USA: Ya que el documento menciona la posibilidad de que los ordinarios locales dén directamente la delegación a la Fraternidad, y usted ha mencionado posibles ejemplos que ya existen, ¿cómo los sacerdotes de la Fraternidad intentarán obtener esta delegación? ¿Depende de los sacerdotes individuales, priores locales, Superiores de Distrito, la Casa general? ¿Nos puede aclarar cómo va a funcionar esto?
Mons. Fellay: Nosotros indicaremos a los diferentes Distritos el modo, la manera de tratarlo. Podemos tener diferentes escenarios. En general, como yo digo, intentaremos no tratar esto caso por caso, sino tener políticas generales con los obispos. Y esto significaría que habría contactos con el Superior del Distrito. [“Muchos de los que nos han abandonado para unirse a Roma (conciliar) no comprendieron justamente lo que es el liberalismo y cómo las autoridades romanas, desde el concilio Vaticano II, están infestadas de estos errores. Si lo hubieran comprendido, hubieran huido, la hubieran evitado, se hubieran quedado con nosotros. Pero ellos no quieren creer en estos errores ¡Es grave! Porque al acercarse a estas autoridades, uno se contamina forzosamente. Estas autoridades están imbuidas (…) de los principios del liberalismo: necesariamente, ellas actúan de conformidad con su manera de pensar. Por consiguiente, cuando ellas comienzan a tener relaciones con nosotros, ellas imponen estas ideas, puesto que son las autoridades. Son las autoridades, nosotros somos los inferiores, entonces ellas nos impondrán sus ideas. Mientras ellas no se deshagan de estos errores, del liberalismo y del modernismo, no habrá medio de entenderse con ellas.” (Mons. Lefebvre en una conferencia a sus seminaristas en septiembre de 1988)] 
FSSPX USA: Hablando de políticas generales, en el documento emitido por la Casa general, hubo una indicación de que habría directrices para toda la Fraternidad. ¿Es prematuro comentar estas directrices o ya se ha discutido acerca de ellas?
Mons. Fellay: Creo que es muy pronto. También debemos ver cómo este texto de Roma será recibido a nivel local. Y nosotros todavía no tenemos las respuestas. Pero pueden imaginarse fácilmente que, con este texto, la mayoría de los obispos no se molestarán pues se trata de una apertura hacia nosotros. Y ellos simplemente lo concederán. ["Tales concesiones de Roma tienen como único objetivo conseguir que los Tradicionalistas (...) se sometan a Roma]
FSSPX USA: ¿Cómo trataríamos con la cuestión del matrimonio en lugares donde, por ejemplo, el obispo no quiera colaborar? ¿Hay un riesgo de tener ciertos países o diócesis donde los obispos concederán la delegación y otros no?
Mons. Fellay: Hablando estrictamente, podríamos esperar eso. Es posible, digamos, que los obispos se opongan a la disposición del Papa. Lo sabemos. Y no temo porque [en se caso] nosotros regresamos a la presente situación, prevista por el Derecho Canónico, que dice que, si hay una grave dificultad, o en latín, grave incommodum, los dos futuros esposos pueden proceder. Y ellos deben tener, para esa situación, testigos, y si un sacerdote está disponible, el sacerdote.
FSSPX: También, desde la perspectiva de los que quieren contraer matrimonio, ¿espera usted una especie de “prueba” para los esposos que hemos preparado para el matrimonio? ¿No sería extraño para un sacerdote que no tuvo papel en la preparación de los esposos el ser testigo de sus votos e incluso no tener idea si están adecuadamente preparados?
Mons. Fellay: De nuevo, yo creo que el texto prevé que nosotros preparamos, hacemos las pruebas, y el sacerdote local está allí solamente para la ceremonia, como poniendo el sello a una realidad que es toda nuestra [toda, salvo el rito esencial de la recepción del consentimiento...]
FSSPX USA: Usted contestó esto hace poco, pero tal vez podría explicarlo. Usted parece interpretar esto más como un paso hacia la regularización o por lo menos de la buena voluntad de Roma que interpretar estos gestos como una especie de trampa para abstenernos de hacer la obra que hemos estado haciendo. ¿Puede comentar un poco más sobre esta dicotomía? 
Mons. Fellay: Creo que este no es el primer paso que va en esa dirección. Dije que he estado discutiendo acerca de esta cuestión por 10 años. Yo hablo acerca de otros problemas que podrían requerir una intervención de Roma, de la más alta autoridad; los actos católicos que establecemos y que serían reconocidos por Roma. Y yo veo que esto está sucediendo a diferentes niveles. Entre más avanzamos, más intensa es esta práctica común. Esto significa que, a pesar de que hay ciertas declaraciones de que nosotros somos irregulares, cada vez más y más somos tratados [por los anormales] como si las cosas fueran normales. En los años recientes, todos escucharon acerca del poder de confesar en todo el mundo, en todas partes. Y siendo no sólo válidas, sino lícitas; esto es, todos pueden, sin problemas de conciencia, venir con los sacerdotes de la Fraternidad. Ese es un ejemplo. Otro ejemplo son las ordenaciones. El año pasado, recibí una carta de Roma diciéndome: “Usted puede ordenar libremente a sus sacerdotes sin el permiso del ordinario local”. Entonces, si yo puedo ordenar libremente, eso significa que la ordenación es reconocida por la Iglesia, no solo como válida sino en orden. Si yo puedo hacerlo libremente, está claro que esto ya está reconocido y aceptado. Entonces este es otro paso más en esta aceptación de que somos “católicos normales” a pesar de esta sensación subyacente de que todavía no estamos completamente en orden. Cada vez más, esto está pasando y no es el primer paso. Francamente, no veo ninguna voluntad para interferir o asumir el control, sino simplemente el reconocimiento de que lo que hacemos es católico. [Luego, Mons. lefebvre estuvo equivocado; se engañó y nos engañó. Una vez más la cita: "Tales concesiones de Roma tienen como único objetivo conseguir que los Tradicionalistas (...) se sometan a Roma] 
FSSPX USA: Para cambiar de tema un poco, aunque supongo que está relacionado indirectamente, falta poco más de un año hasta el próximo Capítulo General de la Fraternidad. ¿Puede usted decir algo acerca de qué preparativos están en marcha y qué significa para la Fraternidad; o es quizá demasiado temprano? 
Mons. Fellay: El Capítulo sucederá, sea que todo avance o esté de la manera que estamos ahora. En cualquier caso, incluso si somos reconocidos antes, eso implicará un Capítulo General de acuerdo a nuestras políticas internas. Entonces si sucede antes, o en ese momento, en cualquier caso será la ocasión para que examinar nuestra fidelidad a nuestros estatutos, cuan rigurosamente los cumplimos, cuáles son las fallas, cuáles son los puntos que necesitan mejoras, cuáles son las nuevas cuestiones y nuevos problemas. Supongo que, con este nuevo posible reconocimiento por parte de Roma, esta voluntad, cuando ocurra, suscitará una serie de nuevas cuestiones, de nuevas situaciones. Ciertamente ya reflexionamos sobre ellos ahora, pero tendremos que ponerlos en directrices o políticas para toda la Fraternidad. En cualquier caso, yo creo que será un Capítulo importante y lo estamos preparando, definitivamente. Un año no es demasiado para prepararlo. 
FSSPX USA: Excelencia, hablando de otra cuestión más universal, Amoris Laetitia ha generado una tremenda cantidad de confusión y controversia desde que fue emitida el año pasado. Por un lado, uno puede decir que es alentador ver que algunos se despiertan a la crisis en la Iglesia; por otro lado, los resultados pastorales de ese documento son realmente devastadores. Hay algunos que afirman que la Fraternidad ha sido demasiado suave en su crítica a Amoris Laetitia. ¿Cuáles son sus pensamientos acerca de este documento y la controversia que se engendra? 
Mons. Fellay: En ese tiempo, yo le escribí al Papa Francisco, y nosotros preparamos un texto para despertar a los cardenales, una carta de nuestros tres obispos. Pero, no diré “desafortunadamente” -esa no sería la palabra correcta- cuatro cardenales tomaron la iniciativa justo antes de que nosotros enviáramos la carta. Ese es el por qué no hubo mucho ruido acerca de esto porque ya estaba hecho. Entonces nuestra carta se quedó en un cajón. [¿Y por qué se mantiene en secreto? Respuesta obvia: porque podría dañar el acuerdo] De hecho, ciertamente estamos haciendo todo lo que podemos con los que levantan su voz [¡salvo levantar varonil y claramente la propia voz!]  Creo que es importante que la gente se dé cuenta que nosotros ya no somos los únicos que se quejan, que denuncian, que atacan situaciones malas que están dañando a las almas. Esta puede ser una de las razones de por qué, aquí y allá, yo no hablo inmediatamente, dejando que su voz aparezca y no mezclando la mía con la suya. [¡Muy noble de su parte, Monseñor! Pues sepa que el pastor que calla es un mercenario que huye y deja abandonadas a las ovejas. Y es mucho peor el que no sólo calla, sino que ¡pone a las ovejas en las garras de los lobos conciliares en cuanto a los matrimonios!] Porque comúnmente, cuando lo hacemos, ellos son descalificados porque esta tendencia a descalificarnos en la Iglesia moderna todavía está muy presente. Y así, dejando oír su voz, para toda la Iglesia, es probablemente mejor. Y todos de cualquier manera saben lo que pensamos y cuáles son nuestras posiciones. Esto no ha cambiado [!!!] y todo mundo lo sabe. Así que mientras que haya voces en la Iglesia que hablen en la dirección correcta, decir que un día u otro hablé más suavemente, no cambia nada en el panorama general, en el gran combate que todavía está allí. Esto es muy, muy claro. Y esto absolutamente no significa que nosotros hemos bajado nuestra voz, por política, para no arriesgar un posible acuerdo -que no es la palabra correcta- o un reconocimiento canónico, simplemente no es verdad. Si alguien se tomara el cuidado de revisar todo lo que he escrito y dicho, dirían que simplemente yo continúo. Todavía somos los mismos. [Increíble ceguera, en el mejor de los casos...] Y yo insisto en Roma en cuanto a decir que así somos y no vamos a cambiar. Podemos ser un poquito menos controversiales en atacar a las personas. Pero nuestra razón no sería solo una ganancia personal. Lo que buscamos es el camino más eficiente para beneficiar a toda la Iglesia. Algunas veces se gana más dando un simple argumento que ladrándolo. Se deben ver los casos. Todavía estamos en combate, lo sabemos, y definitivamente no está terminado.  ["No debemos dudar ni un minuto. Los que nos están traicionando… dicen que hay que ser caritativos, tener buenos sentimientos, que hay que evitar las divisiones. Dan la mano a los que destruyen la Iglesia, a los que tienen ideas modernistas y liberales, aunque están condenadas por la Iglesia. Hacen el trabajo del diablo. Se encuentran en una vía sin salida porque no se puede dar la mano a los modernistas y al mismo tiempo guardar la Tradición. Fue eso lo que mató a la Cristiandad de Europa. Son los liberales los que han permitido que se instale la Revolución, precisamente porque ellos han tendido la mano a los que no tenían sus principios. Hay que elegir. Nosotros hemos elegido ser contra-revolucionarios, [estar] en contra de los errores modernos, estar en la Verdad Católica y defenderla. Este combate entre la Iglesia y los liberales modernistas es el combate en el cual nos encontramos a raíz del Concilio Vaticano II. Cuanto más se analizan los documentos del Vaticano II y la interpretación que le dieron las autoridades de la Iglesia, más uno se da cuenta que no se trata sólo de algunos errores… sino, en realidad, de una perversión del espíritu. Es una concepción totalmente diferente de la Revelación, de la Fe y de la Filosofía, es una perversión total. No tenemos nada que hacer con estas gentes, pues no tenemos nada en común con ellos. El combate que libramos es el de Nuestro Señor, continuado por la Iglesia. No lo podemos dudar: o estamos con la Iglesia o estamos contra Ella; no estamos con esta Iglesia conciliar que cada vez tiene menos en común con la Iglesia Católica”. (Conferencia dada por Mons. Lefebvre en 1990, pocos meses antes de su muerte, citada acá)]

DETALLES DE LOS INCIDENTES EN SAN NICOLÁS DE CHARDONNET

LAS NEGOCIACIONES ROMA-FSSPX PROVOCAN UNA CRISIS EN SAN NICOLÁS DE CHARDONNET

Este domingo 14 de mayo, el atrio de la iglesia San Nicolás de Chardonnet está en ebullición. Algunas horas más temprano, el cura de la emblemática parroquia parisina ocupada por los tradicionalistas desde 1977, el P. de la Rocque, fue relevado de sus funciones, con otros decanos de la Fraternidad sacerdotal San Pío X (FSSPX). ¿Motivo de la desgracia? Haber difundido, sin someter el texto a sus superiores, una declaración firmada por siete decanos y superiores de congregaciones de la FSSPX. Esta declaración critica el reconocimiento por Roma de los matrimonios celebrados entre los fieles de la Fraternidad a condición de que el intercambio de consentimientos sea recibido por un sacerdote en comunión con Roma o un sacerdote de la Fraternidad con autorización del obispo. Pero en el fondo, lo que se juega va más allá de este asunto del matrimonio y toca al proceso de acercamiento con Roma, mientras que la eventualidad de la creación de una prelatura personal, bajo el modelo del Opus Dei, fue planteada el año pasado por el secretario de la comisión pontifical Ecclesia Dei. Esta comisión gestiona en el Vaticano las discusiones con los tradicionalistas. En las filas de la FSSPX, algunos tienen la opinión de que sus convicciones doctrinales son sacrificadas sobre el altar de la política de acercamiento.
La culpa del P. de la Rocque
“Estamos completamente indignados, afirma una joven. Nuestro párroco, el P. de la Rocque, defendía la doctrina. Y de repente lo hacen a un lado porque dijo la verdad. Yo estoy en contra de la prelatura y contra todo acuerdo, pues lo que nosotros queremos es conservar la fe católica, la que Mons. Lefebvre nos transmitió. ¿Por qué querer un acuerdo, por qué una prelatura? ¿Para tener el poder, para ser prelado? Nosotros no queremos el poder. Lo que queremos, es salvaguardar los verdaderos sacramentos”. Otra fiel defiende la opinión contraria: “No, era necesario apartar al P. de La Rocque, pues lo que hizo es grave, es insubordinación”. En el atrio, un hombre comenta la situación: “En realidad, en todas estas negociaciones, lo que molesta a la gente es que éstas no tratan el fondo de los desacuerdos entre los tradicionalistas y la iglesia conciliar, sino únicamente sobre una regularización canónica. El papa Francisco, con una cierta habilidad diplomática, da pequeños pasos y otorga pequeñas concesiones, avanza con el acuerdo de Mons. Fellay”.
La expresión “pequeños pasos” toca un punto fundamental. En el vuelo de regreso de Fátima, el 13 de mayo, el papa explicó que el documento de acuerdo entre Roma y la Fraternidad todavía no se logra, que había que evitar todo triunfalismo y continuar caminando: Con Mons. Fellay tengo una buena relación, declaró Francisco. Hemos hablado varias veces. A mí no me gusta forzar las cosas. Caminar, caminar, caminar, después se verá. Para mí no es un problema de ganadores o perdedores, no, sino un problema de hermanos que debemos caminar juntos, buscando la fórmula de dar pasos adelante". Así, donde Benedicto XVI trató de sanar la fractura por la negociación teológica y doctrinal, el método del papa Francisco consiste en actuar paso a paso.
Los ejemplos no faltan. En septiembre de 2015, durante el jubileo de la Misericordia, Francisco volvió “lícita y válida” la absolución concedida por los sacerdotes de la Fraternidad para las confesiones, antes de perennizar la medida en abril de este año y de añadir la cuestión de los matrimonios. Ahora bien, en la FSSPX, esta nueva manera de hacer desorienta a un cierto número de fieles, más habituados a la argumentación doctrinal que a este enfoque proactivo que les da el sentimiento de encontrarse ante el hecho consumado. Una estrategia paradójicamente bastante eficaz, pues revela las fracturas internas.
Las reacciones de la base
Las tensiones en las parroquias implicadas, entre las cuales está San Nicolás de Chardonnet, son la imagen de las que atraviesan la Fraternidad en su conjunto. Frente a la perspectiva del acercamiento, las reacciones de la base discrepan. Hay quienes han vivido tantos anuncios de este tipo que prefieren esperar. Hay quienes temen perder su libertad y su alma y estiman que la Fraternidad no es quien debe dar el santo y seña, sino Roma: “¿Qué nos reprochan? Si Roma decida dar un paso hacia la Tradición diciendo que renuncian a tener en cuenta el concilio, el acuerdo es posible, de lo contrario no vale la pena. Si tenemos una prelatura, habría que pedir autorizaciones para la compra de nuevas casas, todo dependerá del obispo para los matrimonios”, afirma una joven.
“Una vez que le digamos sí a Roma, no podemos decir: “Pero no estamos de acuerdo con ustedes”. No podemos hacer concesiones. O es sí y estamos de acuerdo, o es no. No queremos decir: sí pero…” añade otra. Un joven está de acuerdo: “No sabemos nada de las negociaciones en curso, pues la casa general se guarda todo para ella y esto es lo que le reprochamos: no escuchan a los teólogos de la FSSPX, a los sacerdotes, a ÉcôneAl presentar el texto, los siete decanos han actuado para la defensa de la fe, ellos querían poner fin a esto, poder decir las cosas, que los teólogos puedan expresarse libremente”. 
Poco a poco, algunos evocan su desconfianza respecto al superior general de la FSSPX y evocan lo que es más insoportable en la Iglesia “conciliar”: la relación con otras religiones. “La última carta a los amigos y benefactores de Mons. Fellay habla del protestantismo y condena firmemente lo que hizo Lutero, afirma un joven. Es una carta muy doctrinal, pero que no da conclusiones prácticas: no mencionó, por ejemplo, la llegada de la estatua de Lutero al Vaticano. Esto es un verdadero escándalo”.
El espectáculo de las divisiones
Un fiel de unos cincuenta años dice más: “La gente está cada vez más desconfiada respecto a la dirección general, uno se pregunta qué tienen en la mente. En 2018 hay elecciones generales, y todo deja pensar que Mons. Fellay no será reelegido: frente a los 7 decanos sobre 10, todos los superiores de las congregaciones, quiere conservar el poder por la fuerza antes de la elección…” Una señora lo interrumpe: “¿Puedes tomar a Dios como testigo de lo que estás diciendo?
-Sí lo tomo, responde el hombre.
-No se deben hacer acusaciones sin fundamento. Mientes… ¿cómo puedes decir que es un golpe de estado?
-¡Por supuesto que es un golpe de estado! ¡Mire la división de los fieles!
-No existe tal división. Eres tú quien la creas al contar cuentos. ¡Es un sedevacantista, no es de la parroquia! Cree saber la señora.
-Yo vengo aquí desde hace 40 años, he hecho la guardia (la parroquia fue ocupada por los tradicionalistas en 1977, ndlr)… Pronto ya no tendremos guardia, todo el mundo será reintegrado”
Y las tensiones continuaron durante la misa.  El P. Bouchacourt, superior de distrito de Francia, explicando por qué tomó la “difícil” decisión de relevar al cura de San Nicolás de Chardonnet, habla apenas cinco minutos en la iglesia atiborrada, cuando una tercera parte de los asistentes se levantó y fueron hacia la salida. “¡Ustedes tal vez quieren castigarme -manifestó el P. Bouchacourt- no castiguen a su parroquia! En torno a la puerta de entrada, el grupo que se formó, compuesto esencialmente de jóvenes, entonó cantos a la Virgen, mientras que los fieles se miraban desconcertados, tratando de comprender la situación. En medio de los que permanecieron sentados, una joven lloró ente el espectáculo de las divisiones. “Nuestra Fraternidad, fundada por Mons. Lefebvre por la santificación de los sacerdotes es atacada, continuó el P. Bouchacourt. Quieren suscitar la división en ella. Satán la está atacando. La FSSPX no tiene la intención, por nada del mundo, de abandonar el combate de la fe. Hermanos míos, estén persuadidos. Nosotros queremos defender la fe de siempre, la misa de siempre, los sacramentos de siempre y rechazar el concilio que ha envenenado y que envenena la Iglesia desde el interior y la autodestruye”.
Al final, las discusiones continuaron en el atrio. “No son más que algunos agitadores que quieren sembrar la confusión, quiere creer una fiel. La mayoría de la parroquia está unida y comprende la decisión del P. Bouchacourt”. ¿Y si se concluye el acuerdo? La respuesta fue rápida: “¿Ha sido ya creada la prelatura? No. Lo decidiremos cuando suceda. Entretanto, es mucho ruido por nada”. Una cosa es segura: si la posibilidad de un acercamiento con los lefebvristas hace rechinar los dientes en el seno de la Iglesia católica, también suscita turbulencias en la FSSPX. 

jueves, 18 de mayo de 2017

P. AULAGNIER: "ME PARECE URGENTE NORMALIZAR LA SITUACIÓN CANÓNICA DE LA FSSPX"

P. Aulagnier
PELEA EN LA FSSPX
Para una justa información de los lectores de ITEM, publico la carta de los siete decanos de la FSSPX acerca de la decisión de Roma respecto a los matrimonios celebrados por los sacerdotes de la FSSPX.
Yo no los felicito. Está muy claro que carecen de todo sentido práctico. Es una carta de ideólogos. Ellos no ven los problemas de una manera concreta y práctica.
Ante esta situación, me parece urgente normalizar la situación canónica de la FSSPX. Un mal puede acarrear un bien… Es en este sentido que esta normalización canónica tendría la inmensa ventaja, precisamente, de arreglar todos estos problemas canónicos, problemas reales. Roma no plantea, al parecer, ninguna condición previa, como en tiempos de la regularización de Campos. Y es necesario afirmar, además, que querer resolver esta normalización no significa en modo alguno quererse “rallier” a la “Roma modernista”. “Normalización” y “ralliement” no son palabras idénticas. Una no comprende en modo alguno la otra. Yo no tengo de ninguna manera la impresión de estar rallié a la Roma modernista. Me parece que éste es el único argumento que ellos objetan para oponerse a la normalización canónica. ¡Es un argumento muy pobre!

miércoles, 17 de mayo de 2017

EN DEFENSA DE LOS 7 DECANOS

Albert Laurent colabora regularmente en Fideliter, la revista de la FSSPX en Francia. Él nos comunica el artículo siguiente.
El pasado domingo 7 de mayo, siete sacerdotes decanos del distrito de Francia de la Fraternidad San Pío X tomaron posición públicamente contra el último texto del Vaticano relativo a los matrimonios celebrados en la Tradición católica. Su declaración leída en el púlpito causó un gran revuelo, sobre todo en sus consecuencias inmediatas. Los sacerdotes en cuestión fueron efectivamente suspendidos de su cargo de decanos y el P. Patrick de la Rocque, considerado como instigador de esta acción, ha sido removido de sus funciones de “párroco” de San Nicolás de Chardonnet. Como todos sabemos, este caso se presenta en un contexto de acercamiento entre Roma y la Fraternidad. ¿Cómo se debe analizar?
¿De quién se trata?
En la sociedad religiosa fundada por Mons. Lefebvre, el apostolado de los sacerdotes es organizado a partir de un priorato. Un decano es un prior de experiencia, referente en el seno de una región que forma parte de un conjunto más vasto llamado distrito (o país). El distrito de Francia comprende diez decanatos. La declaración ha sido suscrita por siete de diez decanos. Además, todas las comunidades religiosas tradicionales de rama masculina presentes en Francia (benedictinos de Bellaigue, capuchinos de Morgon y la Fraternidad de la Transfiguración) firmaron el documento. Por lo tanto, la declaración está revestida de una autoridad moral innegable. Sería imprudente descartarla sin más, reduciendo la iniciativa a “algunos sacerdotes del Distrito de Francia” (“Respecto a una carta de algunos sacerdotes a los fieles del Distrito de Francia”, 11 de mayo de 2017, publicado en el sitio oficial de noticias de la Casa general de la FSSPX). Por otra parte, estos sacerdotes son reconocidos en Francia por su seriedad, su celo pastoral, su solidez doctrinal y espiritual. Ellos son unánimemente reconocidos, respetados y amados por los fieles.
Estos sacerdotes ¿han actuado sin decir nada a sus superiores? Es el reproche formulado en el artículo citado anteriormente: “algunos sacerdotes leyeron imprudentemente desde el púlpito y difundieron una carta dirigida a los fieles, sin el conocimiento del Superior de Distrito, poniendo en tela de juicio la dirección de la Fraternidad San Pío X”. Esta afirmación es manifiestamente falsa. Desde hace semanas, estos sacerdotes alertaron a sus superiores sobre los problemas planteados por el texto romano sobre los matrimonios y, de manera más general, sobre los peligros de un ralliement de la Fraternidad a Roma bajo la forma canónica de una prelatura personal. Pero frente a la inercia que encontraron, los sacerdotes decanos asumieron su responsabilidad. El P. de la Rocque debía encontrarse con el superior de distrito de Francia el miércoles 3 de mayo para darle a conocer el texto de la declaración. Finalmente fue recibido el viernes 5 de mayo, por lo tanto antes de la publicación realizada el domingo siguiente, como el P. Bouchacourt acaba de reconocer en el periódico Présent con fecha de ayer. Por otra parte, una lectura atenta y leal del texto de los decanos no permite identificar palabras o expresiones que pongan en tela de juicio la autoridad general de la Fraternidad.
¿De qué se trata?
Vayamos ahora al fondo del asunto planteado por la carta. Detrás de una aparente benevolencia, el texto romano del 27 de marzo de 2017 presenta de hecho una forma concreta de ralliement en un dominio preciso, el del matrimonio. Hasta ahora, ante la imposibilidad de recurrir a los párrocos oficiales a causa del modernismo, los fieles de la Tradición se casaban bajo la forma extraordinaria, lo que está perfectamente previsto en el Derecho canónico de la Iglesia. El texto romano pone al obispo diocesano en el corazón del mecanismo. Éste podrá dar delegación total a los sacerdotes de la Fraternidad para recibir los consentimientos de los esposos, “allí donde ello no sea posible o no haya sacerdotes de la Diócesis que puedan recibir el consentimiento de las partes”. Pero el tipo de imposibilidad no se precisa y, sobretodo, se trata de una simple facultad dada al obispo. Él podría no ejercer esta facultad e imponer a los esposos el sacerdote diocesano de su elección. Se ven perfectamente las situaciones difíciles que podrán presentarse. ¿Qué pasará si el obispo no da su delegación? ¿El matrimonio será considerado válido si los fieles de la Fraternidad hacen caso omiso?
De manera más general, aceptar someter nuestros matrimonios a la jurisdicción ordinaria, es aceptar someterse a los tribunales eclesiásticos que juzgan estas cuestiones. Pero estos tribunales tienen una concepción errónea del matrimonio, salida del Vaticano II, que asegura la primacía del fin segundo (bienestar personal de los esposos) sobre la primera (procreación y educación de los hijos). De hecho, estos tribunales declaran nulos los matrimonios ciertamente válidos, lo cual se agrava por el reciente procedimiento simplificado del papa Francisco.
Otra laguna del texto: el texto romano no resuelve la validez de los matrimonios tradicionalistas celebrados antes de estas nuevas disposiciones. Es una gran injusticia que hubiera podido ser reparada, pero que persiste.
En conclusión, el texto de la comisión Ecclesia Dei, bien que habiendo recibido en sus grandes líneas el aval de la Casa general de la FSSPX (“para que estas disposiciones romanas en favor de los matrimonios en la Tradición puedan ser recibidas sin duda ni ambigüedad por todos los sacerdotes…”) presenta una lógica propia que es la del ralliement a las autoridades conciliares y en esto no puede ser aceptado. Pues detrás de esta cuestión jurídica del matrimonio se encuentra una pregunta de fondo: ¿podemos ponernos deliberadamente bajo una autoridad modernista sin poner en peligro nuestra alma?
Con su acción valiente, estos sacerdotes, nuestros sacerdotes, han denunciado la trampa romana. Haciéndolo, han salvaguardado la esencia del combate de la Tradición. Honor y apoyo a ellos.
Albert Laurent

UN RABINO DICE LO QUE MONS. FELLAY NO SE ATREVE A DECIR


Un judío. En un video del 4 de mayo, el Rabí americano Mayer Schiller declaró que es importante para toda la humanidad que la Iglesia tome todo lo que se dijo en Fátima seriamente. Schiller es un rabí jasídico con residencia en Monsey, New York.

Una Iglesia temerosa. El fracaso de la consagración de Rusia simboliza para el Rabí Schiller -cita- “una Iglesia impotente, débil, que no quiere hacer la guerra, que no quiere enseñar a la humanidad que ha abandonado a Dios”. Añade: “Es una Iglesia temerosa”.

Un Escándalo: De acuerdo al Rabí Schiller, Fátima presenta un escándalo para la iglesia conciliar porque toma la fe y la moral muy seriamente. Cita: “La iglesia conciliar, infectada como lo está con relativismo, subjetivismo y pluralismo religioso, quisiera esconderla [a Fátima] en algún lugar

Una Vergüenza: De acuerdo a Schiller, el papa Francisco “teme que la consagración de Rusia daría demasiado crédito a las fuerzas tradicionalistas en la Iglesia” y “sería una vergüenza para él, entre sus amigos progresistas, y entre la corriente principal de la Iglesia. Y haría que esa gente que ha escogido para excomulgarla, debido a sus críticas, parezca un poco más creíble. Esto es lo último que quiere”.

Consternación: El Rabí Schiller cree que la Iglesia Católica ejerce un -cita- “efecto profundamente positivo en la humanidad”. Añade: “Por lo tanto veo con creciente consternación el desmantelamiento de la Fe Católica como consecuencia del concilio Vaticano II”.

VIDEO ORIGINAL

martes, 16 de mayo de 2017

¡ LOS FIELES DE FRANCIA SE LEVANTAN ! - CARTA A LA COMISIÓN ECCLESIA DEI SOBRE LOS MATRIMONIOS

Mons. Fellay, el destructor de la FSSPX

FUENTE
Publicamos con mucho gusto esta carta que le invitamos a firmar, y que concierne al hecho de que los matrimonios de los católicos sean puestos desde ahora en adelante bajo la jurisdicción de los obispos conciliares.
Como fieles unidos a la Fraternidad Sacerdotal San Pio X y al combate de su fundador Mons. Marcel Lefebvre[1], declaramos lo siguiente:
- Nos adherimos de todo corazón y con toda nuestra alma a la Roma católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa fe; a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.
- Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir a la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante, que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y, después del Concilio, en todas las reformas que de él surgieron.
Esta Roma modernista no ha cesado de atacar la misma institución del matrimonio[2]. El Vaticano II ha invertido los fines del matrimonio, cuyo fin primero ya no es la procreación y la educación de los hijos sino “la realización de los esposos”[3]. Muchísimos obispos y sacerdotes “conciliares” toleran actualmente, e incluso aconsejan el practicar la contracepción.
Recordemos principalmente que, el 15 de agosto de 2015, por los Motu Proprio Mitis Iudex Dominus Iesus[4] para la Iglesia latina y Mitis et Misericors Jesu para las Iglesias orientales, el papa Francisco instauró una especie de “divorcio católico” en la Iglesia[5]. Desde entonces, cualquier obispo puede “anular” cualquier matrimonio bajo diversos pretextos engañosos. El nuevo procedimiento de anulación prevé un examen exprés en 30 días, gratuito, hecho por sólo un juez posiblemente laico nombrado por el ordinario del lugar. La carga de la prueba es para la defensa, ¡lo que quiere decir concretamente que al principio del proceso el matrimonio se presume nulo!
Recordemos también que Francisco acepta que la comunión se dé a los divorciados vueltos a “casar”.
Estos destructores del matrimonio que pretenden, según las palabras de Mons. Muller [6]“contribuir a tranquilizar la conciencia de los fieles”, no pueden ser los jueces de nuestras uniones.
Es por eso que afirmamos nuestro firme rechazo a que los sacerdotes de la FSSPX recurran a los obispos de las diócesis para nuestros futuros matrimonios[7]. Nosotros queremos salvaguardar nuestras familias para la salvación de nuestras almas y las de nuestros hijos. Mons. Lefebvre preservó y nos dejó como herencia la grandeza y la fidelidad del antiguo matrimonio cristiano. Los fieles son los primeros preocupados por la nueva legislación de los matrimonios propuesta por Roma a la Fraternidad San Pio X. Nosotros nos oponemos a ella formalmente.
LOS FIELES PUEDEN FIRMAR LA CARTA ACÁ
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La carta ya cuenta con 166 fieles que la firman. Agregue su firma.
Entre los comentarios de los fieles que firman se encuentran los siguientes:
“El superior general ha tomado una decisión inicua y de una brutalidad inusitada, agravando la angustia de los fieles […]. Nuestros sacerdotes son trasladados sin cesar. […] Mons. Fellay debe renunciar, de lo contrario lo peor está por venir”. Francois PLANTEY, Francia
“¡Para que la Fraternidad permanezca fiel a Mons. Lefebvre! ¡Apoyo a nuestros sacerdotes injustamente sancionados que sólo han proclamado la Verdad!” Charline VILLERT, Francia      
“No podemos colaborar con esta iglesia conciliar que trabaja para la descristianización, como lo dijo Mons. Lefebvre” Nicole HUGON Francia
“Es incomprensible que los sacerdotes sean sancionados por haber sido simplemente fieles al ejemplo de Mons. Lefebvre” Emmanuel BROCARD Francia
“Apoyo firmemente el hecho de que la FSSPX continúe el combate de la fe y no se deje englobar por la Roma modernista. Estoy contra la prelatura y un ralliement eventual”. Mathieu PETIOT Francia

RIVAROL: CRISIS EN EL SENO DEL DISTRITO DE FRANCIA DE LA FSSPX



FUENTE (extracto)
Como un rayo. El domingo 7 de mayo de 2017, siete sacerdotes decanos del distrito de Francia de la FSSPX hicieron pública y leyeron en el púlpito una carta expresando de manera explícita su oposición al decreto del Vaticano del 27 de marzo, concerniente a la celebración de los matrimonios para los fieles de la FSSPX (cuyos matrimonios deberán de ahora en adelante ser autorizados por el Ordinario modernista, el cura conciliar o su delegado procederán en principio, salvo derogación, al intercambio de consentimientos de los esposos). Esta carta marca más fundamentalmente el rechazo al ralliement de la FSSPX a los modernistas que ocupan el Vaticano. Estos siete sacerdotes decanos (sobre diez en total en Francia) son los Padres David Aldalur, “decano del decanato de Burdeos”, Xavier Beauvais, “decano del decanato de Marsella”, François-Xavier Camper, “decano del decanato de Lyon”, Bruno France, “decano del decanato de Nantes”, Thierry Gaudray, “decano del decanato de Lille”, Patrick de la Rocque, “decano del decanato de París”, Thierry Legrand, “decano de decanato de Saint-Malo”. Esta carta que apareció en el número del Chardonnet del mes de mayo de 2017, ha sido firmada también por tres superiores de las comunidades masculinas amigas (¡hasta ahora!) de la FSSPX: el R. P. Jean Marie, superior de la Fraternidad de la Transfiguración, el R. P. Placide, prior del monasterio benedictino de Bellaigue y el R. P. Antoine, guardián del monasterio capuchino de Morgon. Los diez signatarios de esta carta a los fieles también escriben: “Por último, nos gustaría expresar nuestro gran asombro por esta decisión romana y por el eco que ha recibido. Se supone que la prelatura personal que se ofrece a la FSSPX nos reconocerá tal como somos y nos mantendrá en la independencia respecto de los Ordinarios locales. Mas ahora las primeras decisiones tomadas consisten en someter injustamente nuestros matrimonios a tales Ordinarios, antes de condicionar, mañana, la apertura de nuestras nuevas casas a su aprobación”.
El P. Christian Bouchacourt, superior del distrito de Francia de la FSSPX, conocido por su obediencia incondicional a Mons. Fellay (y esto es, por otra parte, el por qué ha sido nombrado para este puesto) no tardó en reaccionar, sancionando a los oponentes. El P. de la Rocque ha sido inmediatamente depuesto de sus funciones en San Nicolás de Chardonnet y se le pidió abandonar las instalaciones a más tardar el 13 de mayo, lo que hizo.
Los otros seis “decanos” fueron igualmente depuestos de sus cargos. En un comunicado y en una misiva a todos los sacerdotes del distrito de Francia, el P. Bouchacourt justifica las sanciones contra los signatarios de la carta y denuncia un procedimiento “inaceptable y subversivo”. “¿Por qué escribir este texto en secreto?”, se interroga. En el campo de los signatarios, se indicó sin embargo que habían sometido este proyecto de carta al P. Bouchacourt pero que, ante la inercia de este último, los siete sacerdotes se decidieron a publicarla. En cuanto al culto del secreto y de los procedimientos subversivos, dicen del lado de los “revoltosos”: ¿no son esos precisamente los métodos empleados por Mons. Fellay desde hace muchos años en su férrea determinación para unir a toda costa la Fraternidad San Pío X con la "Roma modernista y apóstata" y traicionar así el combate de la fe?
Mientras que la FSSPX está a punto de obtener una prelatura personal, Mons. Fellay siendo recompensado por sus esfuerzos convirtiéndose en prelado de por vida y quedando cubierto de honores y de laureles por Bergoglio que dijo en el avión de regreso de Fátima, en el curso de una conferencia de prensa, todo lo bien que piensa del superior general de la FSSPX, con el cual mantiene relaciones “fraternales”; los ánimos se caldean y las divisiones se acentúan en la obra fundada por Mons. Lefebvre. Le Chardonnet del mes de mayo, que contenía la carta de los siete decanos, ha sido retirada pura y simplemente de la venta en San Nicolás; el P. Bouchacourt, antes del sermón del domingo 14 de mayo, solemnidad de Santa Juana de Arco, justificó las sanciones contra el P. De la Rocque y los otros signatarios acusados de rebelión contra la autoridad y de subversión. Una centena de fieles entonces se levantaron y abandonaron la iglesia, mientras que otros quince se pusieron a rezar el Rosario en el interior del edificio. De suerte que se pudo asistir a una escena surrealista: ¡una pelea en la iglesia San Nicolás en plena misa! El P. Bouchacourt nombró “cura” interino al P. Denis Puga en reemplazo del P. Patrick de la Rocque.
Antiguamente miembro de la FSSPX, hoy “rallie”, el P. Guillaume de Tanoüarn, buen conocedor de los equilibrios internos de la FSSPX, ve un interés personal para Mons. Fellay para concluir rápidamente un acuerdo. En La Croix del 12 de mayo, él recuerda que el superior general de la FSSPX llegará en julio de 2018 al término de un segundo mandato de doce años. Ya que « su política de apertura a Roma es minoritaria » en el seno de la FSSPX, estima que « él no está seguro de ser reelegido. Si le erigen una prelatura, el será prelado de por vida. Es una forma de golpe de Estado con otro nombre ».