domingo, 5 de julio de 2015

CALUMNIAS: UNA TÁCTICA MODERNISTA AYER Y HOY



Por ello, venerables hermanos, no es de maravillar que los modernistas ataquen con extremada malevolencia y rencor a los varones católicos que luchan valerosamente por la Iglesia. No hay ningún género de injuria con que no los hieran; y a cada paso les acusan de ignorancia y de terquedad. Cuando temen la erudición y fuerza de sus adversarios, procuran quitarles la eficacia oponiéndoles la conjuración del silencio. Manera de proceder contra los católicos tanto más odiosa cuanto que, al propio tiempo, levantan sin ninguna moderación, con perpetuas alabanzas, a todos cuantos con ellos consienten; los libros de éstos, llenos por todas partes de novedades, recíbenlos con gran admiración y aplauso; cuanto con mayor audacia destruye uno lo antiguo, rehúsa la tradición y el magisterio eclesiástico, tanto más sabio lo van pregonando. (San Pio X, Pascendi)
Desde tiempos del último Papa Santo, los liberales y modernistas han emprendido un despiadado ataque contra los integristas, los verdaderos católicos. Por ejemplo, el ultramodernista P. Brugerette (1863-1943) en su libro El Sacerdote francés y la sociedad contemporánea, se expresa así de los integristas:
Espíritus gruñones, [injustos] intérpretes, sin autoridad y sin mandato, de las enseñanzas de la Iglesia, […] raza farisaica de buscadores de herejía. Unos combaten a plena luz, de manera bastante frecuente, por la maledicencia y la calumnia, a los católicos a los cuales ponen la etiqueta de liberales.
Pero ya desde agosto de 1911, la revista de los jesuitas polacos de Austria-Hungría denunciaba:
un grupo de celadores que toman como un deber husmear por todas partes, con una rara falta de consideración, el peligro del modernismo y de lanzar, bajo la cubierta de la ortodoxia, sospechas contra los sabios y contra las organizaciones católicas como favorecedoras del modernismo.
Dos años más tarde, el 6 de septiembre de 1913, la revista de los jesuitas italianos, la Civilitá cattolica, atacó los “católicos llamados integrales” acusándolos de difamar a los católicos alemanes, y el 20 de septiembre reincidió al declarar:
”altamente peligrosa es la actitud de algunos que, por nuevas denominaciones, se dejan ir a las odiosas exageraciones y confusiones” y que “parecen querer tomarse como los representantes de la Santa Sede”.
El P. Rutten, dominico Belga pronunció un sermón en la iglesia de San Agustín en París el 26 de enero de 1913, dijo:
En cuanto a los hurgadores de textos, en cuanto a los descubridores de herejías, en cuanto a los inquisidores sin mandato, en cuanto a los bulldogs de la ortodoxia, quiero pedirles, hermanos, no les hagan el honor de responderles, sino envíenlos educadamente de paseo”.
En Francia, fue la revista de los jesuitas Études que, en su n° 5 de enero de 1914, dio la señal de la gran ofensiva anti-integrista titulada: Críticas negativas y tareas necesarias” que atacaba abiertamente “un puñado de publicistas sin mandato reprochándoles sus ataques apasionados y sus denuncias:
Estos publicistas a quienes carecen tanto de competencia como de gusto y  mesura, ¿tienen el monopolio de la ortodoxia? ¿Piensan que la verdad necesita ser defendida por sus ejecuciones sumarias, y para permanecer fieles, embalsamarla en un ataúd del cual tienen la custodia?
El dúo Mignon-Birot denunciaba un “poder irresponsable, anónimo y oculto” que utiliza “la prensa y la delación”, que obran “la división realizada por la maledicencia, por la calumnia, por un olvido total de las reglas elementales de la caridad cristiana respecto a los católicos meritorios así como respecto a la autoridad episcopal”. Y agregaban (con toda la caridad cristiana, por supuesto): Es de notoriedad pública que la mayoría de estos condotieros de la pluma, bajo la autoridad de Mons. Benigni [i], eran gente poco recomendable […] se trata de laicos desequilibrados, sacerdotes que tuvieron dificultades con sus superiores, o religiosos agitados que servían a pasiones mezquinas de partido…
¿No son estos ataques escandalosamente similares a estos más recientes?
-Vea por ejemplo la caricatura de la Tradición que se hace llamar la “Resistencia”: se trata de un espíritu no católico, cuasi sectario, lo que nosotros no queremos, un movimiento que permanece replegado en sí mismo, con gente que piensan que ellos son los únicos buenos, los únicos justos sobre la tierra: esto no es católico. Mons. Fellay, entrevista a Présent.
-La “Resistencia” hace todo lo que puede para instrumentalizar a Monseñor Lefebvre en favor de sus ideas. Sin embargo, este último era demasiado católico, demasiado partidario de la Iglesia universal para entrar en el juego de este sectarismo. P. Pfluger, entrevista a Der Gerade Weg.
-Estas personas practican más bien, con gran celo, una religión que no comprenden. Se imaginan que hay pecado allí donde frecuentemente no lo hay (esto se encuentra entre los moralistas, los jansenistas). P. Pfluger, ibídem.
-Monseñor Williamson es un “provocador de primera clase”, que “siempre tiene ideas extrañas”, “exagera”, es “una granada de mano”, “uranio”, “no estudia documentos”, con “la enfermedad de Parkinson”, “no es un estudioso”, etc. (ver aquí -ojo, son tres páginas) En este mismo artículo, Monseñor Fellay afirma que Tenemos un llamado para los extremistas, a los cuales ni siquiera queremos.
-Los padres de Avrillé no son fieles a estos principios, pues ellos denigran la autoridad del sucesor de Mons. Lefebvre y meten la sospecha sobre los actos de su gobierno, para crear una dialéctica entre los miembros de la Fraternidad y sus superiores, oponiendo incluso a los sacerdotes entre ellos. […] No es la Casa General la que está traicionando este combate de la fe, son los que se hacen llamar “resistentes” los que la debilitan por sus maniobras subversivas. P. Bouchacourt, Comunicado sobre los Dominicos de Avrillé.
Hoy como ayer, los modernistas y liberales trabajan del mismo modo.
Nihil novum sub sole.
Las citas de los modernistas fueron tomadas de la obra de Christian Lagrave La Táctica modernista, de San Pio X a Pio XI, infiltración y contraataque. Publicada en Le Sel de la Terre n° 89, pág. 36 y sigs.




[i] Mons. Umberto Benigni, fudador de Sodalitium Pianum o La Sapinière, que contaba con todo el apoyo de San Pio X.

sábado, 4 de julio de 2015

COMENTARIO ELEISON Número CDXVI (416) - 04 de julio de 2015


Papas Conciliares – III


La mente de los oficiales de Iglesia, ¿no funciona más?
Puede ser que Dios no pueda evadir medidas extremas.

Lectores de estos “Comentarios”, “Papas Conciliares I” y “II” de hace cuatro y seis semanas atrás, pueden bien haberse llevado la impresión que los “Comentarios” mantuvieron que el Papa Francisco “puede ser inculpable por su ignorancia de sus blasfemias y herejías”, como un lector lo expresó. Esa es una impresión equivocada. Mientras que el liberalismo universal de hoy en día puede excusar “parcialmente” y “relativamente” la destrucción de la Iglesia Católica por los Papas, ciertamente no la excusa completamente. La prueba de su culpabilidad de ellos, al menos parcial, no es difícil de seguir.

La Iglesia Católica pertenece a Dios. Él la fundó y Él la diseñó para funcionar con seres humanos como Sus instrumentos de Él. Estos oficiales humanos de Su Iglesia, Él nunca va a permitir que la destruyan completamente, pero tampoco va Él a arrebatar el libre albedrío de ellos, esto con el resultado que cada uno de ellos puede grandemente merecer o desmerecer según el modo en el cual él usa o abusa de su oficio. Sin embargo, sobre ese uso o abuso depende la salvación de muchas otras almas además de la propia. ¿Cómo entonces puede uno imaginar que Dios no ofrezca a estos oficiales toda la gracia que necesitan para cumplir con sus deberes oficiales para el bien de las almas? Si, entonces, los Papas Conciliares, Cardenales y Obispos son verdaderamente oficiales designados de la Iglesia, como lo parecen y como pocos que no sean sedevacantistas niegan, se sigue que están recibiendo de Dios gracias suficientes para dirigir bien a la Iglesia. Entonces, si en general la echan por tierra, deben estar rechazando gracias de estado, gracias de su oficio. Y, si están rechazando la gracia de Dios para el cumplimiento de su deber, no pueden ser totalmente inculpables. Puede ser que no sean de culpar por el mundo de papilla alrededor de ellos, pero la gracia de Dio s en última instancia dirigiría sus mentes fuera de la papilla, si ellos quisieran. Ellos no quieren porque entonces tendrían que afrontar ese mundo de papilla.

Imaginemos un ejemplo concreto que puede haber pasado muchas veces en la vida real en los 1970. Una pequeña abuela se las arregla para acercarse al Santo Padre. En un mar de lágrimas ella explica que su nieto era un buen chico cuando él entró al seminario (Conciliar), pero que allí él perdió no solamente su vocación sino también su fe y aún su virtud. Si, como es lo más probable, el Papa Conciliar ha confiado en los oficiales alrededor de él para deshacerse de ella, no es inocente, porque pequeñas abuelas pueden ser inconfundiblemente genuinas. Pero estos Papas prefieren su sueño Conciliar porque está en armonía con el mundo.

Y he aquí un ejemplo real de Brasil, probablemente en los 1980. Juan Pablo II tenía una reunión con obispos diocesanos para discutir el apostolado en sus diócesis. E n un momento dado un joven obispo se levantó para decir que se saqueaba el rebaño en su diócesis por el ecumenismo que favorecía la invasión de sectas Protestantes provenientes de Estados Unidos, un desastre bien familiar desde hace muchos años ya a través de toda Latinoamérica. El Papa escuchó el testimonio del obispo, pero pocos minutos después ya estaba de vuelta promoviendo exactamente el ecumenismo que el obispo acababa de denunciar. Afrontado a la realidad católica, el Papa prefirió su sueño Conciliar. ¿Cómo puede él haber sido completamente inocente?

Se seguiría que estos Papas no son ni completamente inocentes ni completamente culpables de la devastación actual de la Iglesia. ¿Cuánto son lo uno, cuánto son lo otro? Sólo Dios sabe. Pero si un buen Papa fuera designado (¡ y protegido por Dios!) para tamizar los oficiales de la Iglesia, limpiar a los malos y promover a los buenos, él designaría un tribunal o inquisición – sí, inquisición – para forzar a cada oficial a elegir abiertamente entre Verdad o papilla. ¿Sería una tarea fácil? No, porque los mercaderes de papilla no tienen dificultad en pretender que ellos aman la verdad y pueden fácilmente creérselo, ellos mismos, que no tratan sino con la verdad. Son capaces de acomodar sus mentes para cualquier cosa y para lo opuesto de cualquier cosa. Entonces, ¿qué se puede hacer? Un Castigo para limpiar los establos de Augias.

Kyrie eleison.



SÁBADO MARIANO - NO OLVIDE REZAR EL ROSARIO

REFUGIÉMONOS BAJO LA ÉGIDA DE MARIA
P. Marie-Dominique O.P.[i]
Esta Mujer agotada por el sufrimiento, escribe el P. Faber[ii], es la fuerza de la Iglesia.
Podemos llamar a la Virgen María Nuestra Señora de las Tempestades. La Virgen María es como los inmensos robles de nuestras selvas, que no quebrantan las más duras tormentas:
-En las tempestades de la vida, es en Ella que es necesario buscar abrigo y seguridad empuñando nuestro rosario.
-Agrupémonos también en torno a Ella en este tiempo en que la Iglesia revive la Pasión de Nuestro Señor, donde las tinieblas han recubierto al mundo como el Viernes santo en el Calvario. Cuando los hombres de Iglesia ya no son una luz, la oscuridad recubre la tierra.
Es Nuestra Señora quien nos hará perseverar en la verdadera fe y en el estado de gracia hasta que Nuestro Señor haga que termine la prueba, ya sea individualmente llamándonos a Él a la hora de nuestra muerte, sea colectivamente haciendo terminar la crisis de la Iglesia a su hora –y Él solo podrá ponerle fin. Esperando, no capitulemos por hastío y falta de espíritu de fe, entregando las armas al mundo o a la iglesia conciliar. Hay que aguantar hasta el final como Nuestra Señora. No nos angustiemos si solo somos muy pocos actualmente: el Viernes santo había demasiado pocos al pie de la Cruz con Nuestra Señora.
Dijo el Papa León XIII[iii]
En tiempos críticos y angustiosos siempre el principal y constante cuidado de los católicos refugiarse bajo la égida de María y ampararse a su maternal bondad, lo cual demuestra que la Iglesia católica ha puesto siempre y con razón en la Madre de Dios toda su confianza. […] La historia antigua y moderna, y los fastos más memorables de la Iglesia recuerdan las preces públicas y privadas dirigidas a la Virgen Santísima, como los auxilios concedidos por Ella; e igualmente en muchas circunstancias la paz y tranquilidad pública, obtenidas por su intercesión. De ahí estos excelentes títulos de Auxiliadora, Bienhechora y Consoladora de los cristianos; Reina de los ejércitos y Dispensadora de la paz, con que se la ha saludado.
El camino está trazado. Que Nuestra Señora nos ayude a perseverar en él hasta la muerte.


[i] Le Sel de la Terre n°92, pág. 130
[ii] P.F. –W FABER, Al Pie de la Cruz, pág. 444.
[iii] León XIII, Carta Encíclica Supremi Apostolatus del 1 de septiembre de 1883.
***
Si desea unirse a otros católicos para rezar juntos el Santo Rosario por la Consagración de Rusia y el triunfo del Inmaculado Corazón de María, únase a los Cruzados.

viernes, 3 de julio de 2015

EL P. CALDERÓN REFUTA A MONS. FELLAY


EL P. CALDERÓN REFUTA A MONS. FELLAY




El P. Álvaro Calderón, profesor de Filosofía y Teología Dogmática en el seminario de Buenos Aires de la FSSPX, y autor de diversos textos de extraordinaria calidad, como “La Lámpara Bajo el Celemín” y “Prometeo, la Religión del Hombre”; ha publicado en la revista “Sí Sí No No” n° 267, de noviembre de 2014, un estudio titulado Si las consagraciones episcopales reformadas por Pablo VI son válidas. Aunque el objeto principal del artículo es responder a las objeciones que los sectores sedevacantistas oponen a la validez del nuevo rito de consagración episcopal, en este estudio del P. Calderón quedan refutadas algunas afirmaciones gravemente erróneas desde el punto de vista de la teología sacramental, hechas por Mons, Fellay en su nunca retractada “Declaración Doctrinal” de abril de 2012.

Dice Mons. Fellay en el N° 7 de esa Declaración Doctrinal: “Nosotros declaramos reconocer la validez del sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia según los ritos indicados en las ediciones típicas del Misal romano y de los Rituales de los Sacramentos legítimamente promulgados por los papas Paulo VI y Juan Pablo II.”

En consecuencia, el Superior General:

a) Reconoce la validez de todos los sacramentos reformados por los modernistas, siempre que sean celebrados con la intención debida. Los elementos a considerar para juzgar la validez de los Sacramentos son tres: materia, forma e intención del ministro verdadero. Mons. Fellay no objeta nada ni en cuanto a la materia, ni en cuanto a la forma en los Sacramentos Novus Ordo, refiriéndose sólo al requisito de la intención debida del celebrante. Sin embargo, en los seminarios de la FSSPX siempre se enseñó que hay dudas graves acerca de la validez de varios sacramentos reformados, debido a los cambios introducidos por los modernistas en cuanto a la materia, a la forma o a la intención. Por ello también siempre existió en la Fraternidad la sana costumbre de confirmar bajo condición a los confirmados en el Novus Ordo y de ordenar bajo condición a los Sacerdotes ordenados según los ritos de Pablo VI. La Extremaunción se consideró siempre como muy probablemente inválida, etc.

b) Declara que esos Sacramentos fueron legítimamente promulgados, expresión ambigua (¿dice que son los Sacramentos los legítimos o dice que lo legítimo es sólo el acto de promulgación de éstos?) que ha sido interpretada por la generalidad de los católicos como una aceptación, sin más, de la legitimidad de los Sacramentos del Novus Ordo. Sobre el concepto de “legitimidad”, ver acá.

Pues bien, el P. Calderón dice lo contrario: el rito de consagración episcopal (que es Sacramento) es “ciertamente ilegítimo” y “probablemente válido” (recalcando que "no hay certeza de su validez").

He aquí las citas de lo esencial (negrita y cursiva como en el original):

El nuevo rito es ciertamente ilegítimo.
El nuevo rito, que Pablo VI pretendió promulgar por su constitución apostólica Pontificalis Romani, es ciertamente ilegítimo, por la acumulación de dos motivos: primero, porque ningún Papa tiene autoridad como para abrogar la tradición litúrgica romana y, menos todavía, inventar un rito en ruptura con toda la tradición católica; segundo, porque el contagio con las doctrinas modernistas lo hacen nocivo a la fe y no puede tener valor de ley una determinación contraria al bien común de la Iglesia.
(…)
Por todo esto, aún cuando el rito, considerado en sí mismo, fuera totalmente ortodoxo y mejor en la expresión de la doctrina del episcopado, no sería legítimo, porque ningún Papa tiene autoridad para romper con la tradición litúrgica de la Iglesia. La invención de un nuevo rito es un acto ciertamente ilegítimo, por más que sea un Papa o un ángel del cielo quien pretenda establecerlo.
(…)
(…) así como la Fraternidad se ha visto obligada a declarar la ilegitimidad del Novus Ordo Missae, por causa de las doctrinas del Misterio Pascual que lo animan (…), así también hay que reconocer que el novus ordo de consagración episcopal es ciertamente ilegítimo.

El nuevo rito es probablemente válido.
Un rito sacramental puede ser ciertamente ilegítimo, pero no por eso es necesariamente inválido.
(…)
Si consideramos la materia, forma e intención del nuevo rito de consagración episcopal en el contexto del rito y en las circunstancias de su institución, nos parece que es muy probablemente válido (…)
Pero creemos también que no hay certeza de su validez (…)
(…)
Ahora bien, en un asunto de máxima importancia para la vida de la Iglesia, como lo es la validez del episcopado, se hace necesario tener absoluta certeza. Por lo tanto, para poder aceptar con tranquilidad de conciencia este rito, sería necesario no contar solamente con la sentencia de teólogos, sino con la sentencia infalible del Magisterio.
En cuanto a la actitud práctica a sostener frente a las nuevas consagraciones episcopales, nos parece justificada la que hasta ahora había sostenido la Fraternidad: (nótese este pretérito: “había sostenido”. Nota del blog)
(...)
(…) los defectos positivos y objetivos que sufre este rito, que impiden se tenga certeza de su validez, nos parece que (…) justifican y hacen necesario la reordenación bajo condición de los sacerdotes consagrados por obispos nuevos y, llegado el caso, la reconsagración bajo condición de estos obispos. No se puede sufrir tales incertidumbres en la raíz misma de los sacramentos.”

jueves, 2 de julio de 2015

EL LAZO DE MONS. FELLAY

EL LAZO DE MONS. FELLAY




Todavía no estamos de acuerdo doctrinalmente y sin embargo el Papa quiere reconocernos, ¿por qué? La respuesta es ésta: hay problemas tremendamente importantes en la Iglesia de hoy. Debemos hacer frente a estos problemas. Debemos dejar de lado los problemas secundarios y hacer frente a los problemas mayores, a los realmente importantesMons. Fellay


“El lazo con la Iglesia es vital”, dice Mons. Fellay en su última entrevista realizada. Responde de esa manera a la siguiente pregunta: Hace algunas semanas, los seminarios de la Fraternidad recibieron la visita de enviados del Vaticano, el cardenal Brandmüller, Mons. Schneider. Estas visitas constituyen un lazo público con “la Iglesia oficial”. ¿No es esto vital?”

De manera tal que Mons. Fellay deja muy en claro que no hay para él una Iglesia católica y una “iglesia conciliar”, sino que la Iglesia oficial es católica y punto. Mons. Fellay admite entonces que romper el lazo con la autodenominada “iglesia conciliar” o nueva iglesia surgida del Vaticano II –y que sólo sigue y admite sus “enseñanzas”- es mortal para la Tradición, y en definitiva para la FSSPX.  

Pero, ¿es que entiende Mons. Fellay lo mismo que entendía Mons. Lefebvre acerca de qué es la Iglesia?

Desde luego que no.

El 30 de mayo de 1988, Mons. Lefebvre  entregó el siguiente escrito a los sacerdotes y monjas reunidos por él, en relación a Roma:

"¿Habrá que tomar el riesgo de tener contacto con estos medios modernistas, con la esperanza de convertir algunas almas y con la esperanza de protegerse, con la gracia de Dios y la virtud de la prudencia, y así permanecer legalmente unidos a Roma por la letra, pues nosotros lo estamos por la realidad y el espíritu?

¿O será necesario antes que todo preservar la familia tradicional para mantener su cohesión y su vigor en la fe y en la gracia, considerando que el lazo puramente formal con la Roma modernista no puede compararse con la protección de esta familia que representa lo que queda de la verdadera Iglesia católica?

¿Qué es lo que Dios y la Santísima Trinidad y la Virgen de Fátima nos piden como respuesta a esta pregunta?

La decisión debe tomarse en 48 horas".

La decisión que tomó fue, por supuesto, la segunda, pues procedió a las consagraciones episcopales. ¿Esto le quitó “vitalidad” a la FSSPX? ¿La volvió “cismática”? Por el contrario, robusteció su fe y la afirmó en la Tradición, creciendo a partir de entonces durante cuarenta años.

La diferencia entre el pensamiento del Fundador y el hoy Superior general, son evidentes.

Mons. Lefebvre hablaba de “la Roma modernista” o “la iglesia conciliar”, mientras que Mons. Fellay habla de “la Iglesia”.

Mons. Lefebvre pensaba que antes que todo había que “preservar la familia tradicional para mantener su cohesión y su vigor en la fe y en la gracia”. La fe estaba por encima de todoMons. Fellay piensa que para preservar todo eso debe tener contactos con la Roma modernista, pues además de la fe la imagen de “normalidad” es importante.

Mons. Lefebvre sabía que el lazo con la Roma modernista podía poner en riesgo la fe de la congregación. Mons. Fellay piensa que la “vitalidad del lazo” le permite mezclar el rito tradicional de la Misa con el rito del Novus ordo, porque la fe ya no ocupa el primer lugar en sus preocupaciones. Ya en noviembre de 2012, en una entrevista casi sin difusión, Mons. Fellay había afirmado: “Todavía no estamos de acuerdo doctrinalmente y sin embargo el Papa quiere reconocernos, ¿por qué? La respuesta es ésta: hay problemas tremendamente importantes en la Iglesia de hoy. Debemos hacer frente a estos problemas. Debemos dejar de lado los problemas secundarios y hacer frente a los problemas mayores, a los realmente importantes”.Como claramente se desprende de estas palabras, para Mons. Fellay uno de esos “problemas secundarios” era la doctrina. Hoy ha avanzado mucho más, al punto de aceptar la idea de un nuevo rito bastardo.

Para salvar a la Fraternidad, Mons. Lefebvre prefirió romper el lazo con las autoridades modernistas, porque eran aquellas las que rompían el lazo con la Roma eterna, la Iglesia católica. El padre Sardá y Salvany enseñaba en su inmortal libro que “Con los liberales debemos abstenernos de relaciones como de verdaderos peligros para nuestra salvación. Aquí tiene lugar de lleno la sentencia del Salvador: «el que ama el peligro perecerá en él». Rómpase el lazo peligroso aunque mucho cueste”.

Tan claramente lo diría hacia el final de su vida Mons. Lefebvre:

“Es entonces un deber estricto para todos los sacerdotes (y todos los fieles) que quieran permanecer católicossepararse de esta Iglesia conciliar mientras que no regrese a la tradición del Magisterio de la Iglesia y de la fe Católica” (Itinerario Espiritual, 1990).

Mons. Lefebvre había roto el lazo puramente formal con la Iglesia oficial modernista sabiendo que estaban “unidos en la realidad y el espíritu” con la Iglesia católica. Preservar esa fe católica demandaba no ponerla en peligro a través de ese lazo con las “autoridades legales”. Mons. Fellay piensa exactamente al revés, cree que no tener un lazo estable con las autoridades modernistas pondrá en riesgo la fe católica de la Fraternidad.

Como podemos ver, Monseñor Fellay es un traidor a Monseñor Lefebvre, y no sólo a él sino a quienes menciona el Arzobispo, aquellos que involucra en su respuesta dada a Roma, y que felizmente le inspiraron, en orden a preservar la fe: a Dios y a la Virgen de Fátima.

PUTIN CONTRA OCCIDENTE APÓSTATA Y SODOMITA




Putin acusa a Occidente de “tomar el camino de la degradación”


El presidente Vladimir Putin ―el ex agente de la KGB de una nación que alguna vez fue atea― reprende a EE.UU. al decir que al abandonar los valores cristianos tradicionales y poner el matrimonio del mismo sexo en el mismo nivel que el matrimonio tradicional entre un hombre, una mujer y los niños, EE.UU ha renunciado a Dios y esta adorando a Satanás, y como consecuencia, esta siendo conducido a la degradación y al un caótico oscurantismo.

En el apogeo de la Guerra Fría, era común que los conservadores estadounidenses etiquetaran a la extinta Unión Soviética como atea y como una “nación sin Dios. ” Dos décadas han bastado para que la historia haya dado un giro completo, ya que el Kremlin y la Iglesia Ortodoxa Rusa han hecho la misma acusación a Occidente, con bastante fundamento, según informa el portal venezolano El Informador.

“Muchos países euro-atlánticos se han alejado de sus raíces, incluyendo los valores cristianos”, dijo el presidente ruso, Vladimir Putin, en un discurso reciente. “Las políticas que se están llevando a cabo estos lugares al poner en el mismo nivel a una familia con hijos y una asociación entre personas del mismo sexo o al poner al mismo nivel una fe en Dios y la creencia en Satanás. Este es el camino a la degradación”. Ya en su discurso a la nación rusa en diciembre pasado, Putin también retrató a Rusia como una firme defensora de los “valores tradicionales” en contra de lo que él describe como la bancarrota moral de occidente.

Según Putin “el Conservadurismo social y religioso, es la única forma de evitar que el mundo caiga en una ” caótica oscuridad.” Como parte de esta defensa de los valores, Rusia ha adoptado una ley que prohíbe la “propaganda homosexual”, para evitar el escándalo a los más pequeños, y otra que hace delito el insultar a los sentimientos religiosos de los ciudadanos. Esta última ley se adoptó a raíz de una protesta en la catedral más grande de Moscú por un grupo de punk rock femenino dentro de una Iglesia Ortodoxa.

La prensa catalogó la manifestación como “demoníaca” dejando en claro que el grupo estaba siendo financiado por norteamericanos. Las opiniones de Putin acerca de la decadencia de Occidente se hicieron escuchar nuevamente este mes por el Patriarca Kirill I de Moscú, líder de la Iglesia Ortodoxa, que acusó a EE.UU, sus países satélites, y a Europa de encargarse “de desarmar espiritualmente al pueblo”. En particular, el Patriarca Kirill, criticó las leyes de varios países europeos que impiden a los creyentes portar o mostrar símbolos religiosos, incluidas las cruces en colgantes o collares, en el trabajo, entrometiendose en la vida espiritual de las personas.

miércoles, 1 de julio de 2015

¡¡¡ TIEMBLA EL P. BOUCHACOURT !!!


EL P. BOUCHACOURT TIEMBLA ANTE EL FIRME AVANCE DE LA RESISTENCIA EN FRANCIA.

CON 20 SACERDOTES FRANCESES EN LA RESISTENCIA, CON LOS PRESTIGIOSOS DOMINICOS DE AVRILLÉ EN LA PRIMERA LÍNEA DE COMBATE, Y CON MONSEÑOR FAURE, EL NUEVO OBISPO FRANCÉS; LOS RAILLIÉS, LOS TRAIDORES ACUERDISTAS, ESTÁN ENCONTRANDO GRAVES DIFICULTADES PARA SU AVANCE EN EL SUELO FRANCÉS.

DEO GRATIAS!



Acerca de los dominicos de Avrillé  Comunicado del P. Christian Bouchacourt 01 de julio 2015



1. Desde hace más de un año, los Padres dominicos del Convento de Avrillé propagan y mantienen la desconfianza respecto a las autoridades de la FSSPX, especialmente respecto a Mons. Fellay y la Casa General. Por medio de conferencias, en las publicaciones y en su sitio de internet, ellos acusan a los superiores de la FSSPX de abandonar el buen combate de la fe para conducirla hacia un acuerdo a cualquier precio con las autoridades romanas. Nosotros hemos tratado, en vano, durante diversos encuentros, probarles lo contrario y mostrarles cómo su actitud pone en peligro la unidad de la Tradición, sembrando la duda y la división. Este comunicado quiere restablecer la verdad con el fin de defender el honor de nuestros superiores y el de nuestra familia sacerdotal.

2. Los hechos destacados de esta oposición cada vez más abierta han sido los siguientes:

-el domingo 19 de enero de 2014, los Padres dominicos distribuyeron a las personas que asistieron a la misa en el Convento de Avrillé, 1° « Carta a los fieles », un texto que se hizo público el 7 de enero precedente [Error: ese documento se publicó el 19 de enero de 2014. NdelB], y acusando a la Casa General de Menzingen de hacer “el camino inverso” del realizado por Mons. Lefebvre “al acercarse a la Roma modernista” y de obstinarse “en este camino que conduce a la muerte”; los padres de Avrillé figuran entre los signatarios de este texto;

-el mismo día, el P. Pierre-Marie da una conferencia a los fieles que fueron a Avrillé con el fin de explicar y de justificar lo bien fundada de esta “Carta a los fieles”;

-el texto de esta « Carta a los fieles », acompañada de una introducción significativa, fue publicada en Le Sel de la terre n° 88 (primavera de 2014) págs. 138-139;

-la correspondencia confidencial intercambiada con Mons. Fellay, luego de la publicación de la “Carta a los fieles”, se publicó en Le Sel de la terre n° 89, (verano 2014), págs. 215-220.

-los Padres dominicos tomaron posición a favor de la consagración de Mons. Faure el 19 de marzo de 2015, publicando un largo expediente justificando este acto en Le Sel de la terre n° 92 (primavera 2015), págs. 139-169.

3. Como todos los signatarios de la « Carta a los fieles », los Padres dominicos de Avrillé estimaron que debían presentar “no una declaración de ruptura con la FSSPX sino al contrario, el testimonio público de su apego firme y fiel a los principios que siempre guiaron a Mons. Lefebvre en el combate de la fe”. Pero de este modo ellos están en la ilusión total y llevan con ellos a los que los siguen. Pues este combate de la fe, Monseñor Lefebvre siempre lo llevó a cabo no solamente en la fidelidad doctrinal de la Tradición, sino también en el orden, en la unidad y en la paz, en el espíritu de obediencia. Los padres de Avrillé no son fieles a estos principios, pues ellos denigran la autoridad del sucesor de Mons. Lefebvre y meten la sospecha sobre los actos de su gobierno, para crear una dialéctica entre los miembros de la Fraternidad y sus superiores, oponiendo incluso a los sacerdotes entre ellos. Para desligarse de una autoridad, es necesario que ésta mueva efectivamente a pecar contra la fe o la moral. Los dominicos de Avrillé son incapaces de demostrar cuáles son los actos planteados por el Superior General que manifieste que “Menzingen está traicionando el combate de la fe”. No es la Casa General la que está traicionando este combate de la fe, son los que se hacen llamar “resistentes” los que la debilitan por sus maniobras subversivas.

4. La consagración de un obispo por Mons. Williamson no se justifica de ninguna manera. Sean cuales fueren los malos pretextos por los cuales tratan de hacerla plausible, ésta no logra más que agravar este espíritu de independencia y de división. Mons. Lefebvre siempre se expresó claramente para advertirnos contra tal estado de espíritu. “Es el Superior General”, dijo durante una reunión en Ecône el 4 de julio de 1988, “que mantiene los lazos con Roma y, en una palabra, toma la responsabilidad de la Tradición, pues es la estructura de la Fraternidad que existe a los ojos de la Iglesia. Nunca quisimos una organización de la Tradición ni una presidencia de tal asociación; pero es un hecho que la Fraternidad es la columna vertebral de la Tradición, su instrumento providencial, sobre el cual deben apoyarse todas las iniciativas de Tradición”. Al respaldar la consagración episcopal de Mons. Faure, los padres dominicos de Avrillé se hacen cómplices de una obra nefasta y causan un perjuicio grave al bien común de la Tradición, tanto más que la única razón invocada para justificar este acto reposa sobre la acusación sin prueba que la FSSPX habría abandonado el combate de la fe.

5. Es evidente que ningún Superior, responsable ante Dios del bien de su distrito, puede quedarse sin reaccionar ante estas tomas de posición repetidas. No podemos dejar que se instalen en nuestras filas la desconfianza, la división, el espíritu de partido y la denigración. Se trata del bien común del rebaño, y el primer deber de un pastor es el de preservar su unidad y su cohesión, poniéndolo fuera del alcance de estos alborotadores.

6. Por consecuencia, en presencia de tantas acusaciones mentirosas, el Distrito de Francia no puede apoyar a la comunidad de los dominicos de Avrillé quien, por su maniobras subversivas, siembra la duda y la división en las filas de la Tradición y debilita sus fuerzas.

Esta situación es muy lamentable. Que el Espíritu Santo ilumine al Superior de la comunidad de los dominicos de Avrillé y que Nuestro Señor y Nuestra Señora nos conserven en la unidad de la verdad y de la caridad, fieles al buen combate de Mons. Lefebvre, por el honor de Cristo Rey, el de la Santa Iglesia y el bien de nuestras almas. 

P. Christian BOUCHACOURT, Superior del Distrito de Francia de la FSSPX.

El 1° de julio de 2015, fiesta de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor.


EL BLOG NO COMENTA ESTE TEXTO, SINO QUE PUBLICARÁ LA RESPUESTA DE LOS DOMINICOS.


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ADDENDUM: los liberales apoyan al P. Bouchacourt, como es natural…
Esta declaración del P. Bouchacourt es muy buena y muy oportuna. Desconfíen de las personas demasiado duras. Yo decía gustosamente a los más jóvenes: “Un puente demasiado duro se rompe bajo el efecto de las vibraciones”. P. Aulagnier 
Los dominicos de Avrillé constituyen una comunidad “dura” en el espacio del mundo católico tradicional, y esto desde hace varios años. Por esta razón, el P. Bouchacourt, superior de distrito de Francia de la FSSPX publicó un comunicado. Además del cuestionamiento sistemático y violento de Roma, los dominicos de Avrillé hacen guerra sin cuartel sobre la FSSPX, de la cual denuncian los compromisos.Sabemos que los dominicos de Avrillé no dudaron en atacar todo acercamiento entre la FSSPX y Roma, sin privarse de reproducir correspondencias confidenciales. Este reproche de publicar tan libremente los textos, sin la autorización de los interesados, no es nuevo. Hace algunos años, ellos publicaron en su revista cartas del P. Berto…
Pero es sobre todo sobre el fondo que los dominicos de Avrillé suscitaron una verdadera reticencia. La amargura recurrente de las publicaciones de Avrillé terminaron por crear un malestar que no ha dejado de crecer en los medios cercanos de la FSSPX. Sacerdotes y fieles han tomado distancia con una comunidad que parece encerrarse en un combate puramente ideológico. Se sentía el malestar, pero no se atrevían a hablar para no mermar la unidad alrededor de la FSSPX… Sin embargo, la violenta crisis de 2012, los ataques contra Mons. Fellay, la salida de ciertos sacerdotes para la “resistencia”, luego la consagración de Mons. Faure crearon una situación nueva donde las lenguas se desataron. Los dominicos de Avrillé rompieron con Menzingen desde principios de 2014. Esta ala dura, estando en lo sucesivo fuera de la FSSPX, nos permite denunciar los errores de estos grupos, de los cuales uno se pregunta si no terminarán en el cisma y en la secta… Por el contrario, nos sentimos tranquilizados por el tono prudente y de rechazo a las polémicas vanas por parte de los responsables de la FSSPX. Deo gratias! Riposte Catholique.

martes, 30 de junio de 2015

MONS. FELLAY, LOS SIONISTAS Y LAS FALDAS CORTAS



Nos informa el sitio Call me Jorge que, en su página de Facebook, Maximilian Krah, brazo derecho jurídico de Mons. Fellay y administrador de la Fundación Jaidhof de la FSSPX; anuncia su pertenencia al grupo Hasbará:



¿Y qué es Hasbará

Hasbará (en hebreo הַסְבָּרָה, "explicación, esclarecimiento") es un término utilizado por el Estado de Israel y por grupos independientes para describir sus esfuerzos por explicar las políticas del gobierno israelí, es un instrumento de propaganda para fomentar la imagen de Israel en el mundo.

La hasbará dispone de infraestructura propia en el gobierno de Israel, con sede en la oficina del Primer Ministro y unidades en los ministerios de Defensa, Asuntos Exteriores, Turismo y en la Agencia Judía para Israel. La Hasbará nacional está en contacto permanente con individuos y organizaciones pro-israelíes locales y del mundo entero, a los que coordina para promover los objetivos y posturas del Estado de Israel”.





Por otro lado, en estas imágenes, publicadas en el sitio oficial de la FSSPX de Francia, podemos constatar la complacencia de Mons. Fellay y de los sacerdotes presentes en la bendición de las campanas de La Martinerie (21 de junio) ante el indecente atuendo de la señora que aparece en primer plano:




"Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada" (Shakespeare). Eso es algo que estos dos saben muy bien.

lunes, 29 de junio de 2015

MONS. FELLAY Y SU APOYO A UN NUEVO RITO BASTARDO




Dijo Mons, Fellay en su entrevista respondiendo a la pregunta: ¿Qué piensa usted de la proposición del cardenal Sarah de introducir el ofertorio tradicional en la nueva misa?”:

Esta idea no es nueva, hace ya unos diez años que circula en Roma. Estoy feliz que sea retomada. Algunos critican esta proposición diciendo que sería mezclar lo sagrado con lo profano. Al contrario, en una perspectiva de saneamiento de la Iglesia, pienso que esto constituiría un gran progreso, porque el ofertorio es un resumen de los principios católicos de la misa, del sacrificio expiatorio ofrecido a la Santísima Trinidad, dirigido hacia Dios en reparación de los pecados por el sacerdote, acompañado de sus fieles. Y esto llevaría gradualmente a los fieles hacia la misa tradicional que perdieron.

 
Card. Sarah

¿Qué es lo que propuso el Card, Sarah y que Monseñor Fellay acepta felizmente?
"Sería igualmente deseable que se insertara en anexo en una próxima edición del Misal [ordinario] el rito de la penitencia y el ofertorio del usus antiquior, con el fin de subrayar que las dos formas litúrgicas se iluminan mutuamente, en continuidad y sin oposición".

El Card. Koch entre sus amigos

 Este y no otro es el objeto de esta “reforma de la reforma”. Así lo afirmó también el archimodernista cardenal Kurt Koch:
“Aquí resplandece también el sentido más profundo de la reforma de la reforma puesta en marcha por el Papa Benedicto XVI con el motu proprio: así como el concilio Vaticano II ha sido precedido por un movimiento litúrgico, cuyos frutos maduros fueron llevados dentro de la constitución sobre la sagrada liturgia, también hoy existe la necesidad de un nuevo movimiento litúrgico, que se ponga como objetivo el de hacer fructificar el verdadero patrimonio del concilio Vaticano II en la actual situación de la Iglesia, consolidando al mismo tiempo los fundamentos teológicos de la liturgia. (…) El motu proprio constituye sólo el comienzo de este nuevo movimiento litúrgico. Benedicto XVI, de hecho, sabe bien que, a largo plazo, no podemos quedarnos en una coexistencia entre la forma ordinaria y la forma extraordinaria del rito romano, sino que la Iglesia tendrá nuevamente necesidad en el futuro de un rito común. (…) el motu proprio puede convertirse en un puente ecuménico verdaderamente sólido sólo si es percibido y recibido como “una esperanza para toda la Iglesia”. 
P. Jacqmin FSSPX

Bien lo advirtió el P. Jacqmin FSSPX, hablando de la traición de Menzingen: 
"Es la “unidad en… el Vaticano II”: hay dos misas porque hay dos grupos, y el conflicto debe engendrar el progreso y la evolución (cf. Pascendi n° 36): la reforma de la reforma, “la misa de la Santa Tesis” (pues, según Hegel, el conflicto útil y necesario entre una tesis y una antítesis engendra una “síntesis” que hace progresar y evolucionar)".